Cal Piedro de Ransol se incluirá en el Inventario del Patrimonio Cultural de Andorra

El Ministerio de Cultura de Andorra ha iniciado el proceso para incluir Cal Piedro, en Ransol, en el Inventario General del Patrimonio Cultural. Este inmueble representa la arquitectura vernacular andorrana, conservando su autenticidad. Además, se están tramitando la declaración de dos fragmentos de pintura mural de gran interés cultural.
Vista exterior de Cal Piedro en Ransol, Andorra, con estructura de piedra y madera
Cal Piedro, un ejemplo de arquitectura vernácula andorrana, se incluirá en el Inventario del Patrimonio Cultural.

El Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, a través del Departamento de Patrimonio Cultural, ha iniciado los trámites para reforzar la protección de tres elementos de gran valor patrimonial en el país. Uno de los aspectos destacados es la inclusión de Cal Piedro, ubicada en Ransol (Canillo), en el Inventario General del Patrimonio Cultural como Bién Inventariado.

Además, se ha propuesto la declaración de los fragmentos de pintura mural titulados El beso de Judas y La flagelación, procedentes de la iglesia de Sant Esteve de Andorra la Vella, como bienes muebles de interés cultural.

Un ejemplo de la arquitectura vernacular

Cal Piedro se erige como uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura vernácula andorrana. Construida probablemente entre finales del siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX, esta casa mantiene un grado de autenticidad excepcional, ya que tanto su estructura exterior como los espacios interiores han experimentado muy pocas transformaciones a lo largo del tiempo.

La propiedad se compone del vivienda principal, una era anexa con dependencias agrícolas y dos pozos situados en el entorno inmediato. Actualmente, el inmueble se encuentra deshabitado, conservando prácticamente intacta la distribución tradicional de una casa pairal andorrana, que incluye espacios como la cocina, los graneros, los dormitorios, el sótano, el horno y el pastador. También se destaca la presencia de un taller de carpintería y una pequeña herrería, elementos poco comunes que evidencian el carácter autosuficiente de la explotación agrícola y añaden un alto valor etnológico al conjunto.

Valor cultural y social

Aparte de su interés arquitectónico, la preservación del mobiliario y de los bienes muebles originales convierten a Cal Piedro en un testimonio excepcional de la historia social, económica y cultural de Andorra.

Paralelamente, el Gobierno ha comenzado los trámites para declarar como bienes muebles de interés cultural los fragmentos de pintura mural El beso de Judas y La flagelación, que son de gran relevancia pues constituyen un testimonio único de la sociedad y la cultura andorranas de la Edad Media.

Estas obras, adquiridas por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes en julio de 2024, tienen como objetivo recuperar y preservar una parte esencial del patrimonio cultural andorrano. Además, mantienen un vínculo indisoluble con la iglesia de Sant Esteve, que ha sido declarada bien de interés cultural, y forman parte de un conjunto pictórico de estilo 1200, considerado una referencia para el conocimiento del arte medieval europeo.

De acuerdo con la normativa vigente, se abrirá un periodo de información pública de un mes, durante el cual las personas interesadas podrán presentar alegaciones pertinentes.