El Consell de Ministres de Andorra ha dado un importante paso hacia una educación más inclusiva, equitativa y de calidad al aprobar un nuevo reglamento que regula la asignación de apoyos educativos especializados para alumnos con discapacidad en centros públicos. Esta normativa reemplaza el modelo vigente desde 2008, adaptando el sistema educativo a las necesidades actuales de los centros, estudiantes y familias, y reafirmando los principios de inclusión, accesibilidad, equidad e igualdad de oportunidades.
Un cambio de paradigma en la educación
La principal novedad de esta regulación es el cambio en la asignación de recursos. Los apoyos educativos especializados ya no estarán vinculados únicamente a cada alumno, sino que se organizarán también a partir del entorno educativo, siguiendo los principios del Disseny Universal per a l’Aprenentatge (DUA). Este enfoque permite ofrecer respuestas más flexibles y adaptadas a la realidad de cada centro educativo.
Además, la nueva regulación introduce criterios objetivos para la distribución de los apoyos humanos especializados, aumentando la transparencia y equidad en el sistema. Entre otras medidas, se establece una ratio de un profesional especializado por cada cinco alumnos con discapacidad en los niveles de educación maternal y obligatoria.
Compromiso con la inclusión educativa
Por ejemplo, un centro con entre uno y cinco alumnos contará con un horario completo de apoyo especializado, mientras que aquellos con entre nueve y diez alumnos tendrán dos profesionales asignados. También se prevé una ratio de un acompañante de vida escolar por cada cinco alumnos, ajustable según las necesidades individuales. Este nuevo marco busca fortalecer la coordinación entre centros, profesionales especializados y familias, consolidando el compromiso del Gobierno de Andorra para que ningún alumno se quede atrás y todos puedan desarrollar su proyecto educativo en las mejores condiciones posibles.






