Un grupo de universitarios de Pamplona sigue el camino de san Josepmaria hacia Andorra

Un grupo de universitarios de Pamplona realizó una travesía el 22 de junio de 2026, siguiendo los pasos de san Josepmaria Escrivà desde Pallerols hasta Andorra. Acompañados por un sacerdote, vivieron una experiencia espiritual enriquecedora, explorando la historia de la guerra civil española y celebrando su llegada a Sant Julià de Lòria.
Grupo de universitarios en una caminata hacia Andorra, rodeados de montañas.
Un grupo de universitarios de Pamplona realiza una travesía hacia Andorra.

Un grupo de universitarios de Pamplona realiza un trayecto histórico hacia Andorra.

El pasado 22 de junio, un grupo de jóvenes provenientes de Pamplona se congregó en Pallerols con el propósito de revivir las experiencias de san Josepmaria Escrivá durante su fuga a través de los Pirineos. Acompañados por el sacerdote Mn. Eduardo Terrasa, quien les ofreció apoyo espiritual y celebró misa diariamente, estos caminantes se dispusieron a seguir las huellas del santo.

El inicio de la travesía

La jornada inaugural fue esencial para contextualizar la experiencia, rememorando los años de la guerra civil española (1937). Este primer día no solo se trataba de una caminata amigable por las montañas, sino de un viaje que conectaba a los universitarios con la historia y el legado de san Josepmaria.

Tot el grup de Pamplona

Las primeras reflexiones surgieron a medida que avanzaban: “¿y esto lo hicieron en invierno?”, “¿no tenían botas de montaña?”, “¿fueron con espardenyes?”, “¿de verdad no tenían qué comer ni beber?”. La travesía hacia Andorra fue un camino de sudor y enriquecedoras conversaciones.

Momentos de reflexión y camaradería

Durante el recorrido, surgió un término especial entre los universitarios para describir momentos de valentía o audacia: Varga’s point, en referencia a la actitud de Juan Jiménez Vargas.

Al finalizar cada jornada, los buenos momentos se multiplicaban en la casa de Pallerols, donde compartían comidas y un poco de Ratafia de las tierras de Rialb. Estas veladas estaban llenas de conversaciones entrañables que perdurarían en sus corazones, recordando sus años universitarios y la convivencia en los Pirineos.

Camí de la Ribalera

El cierre con una celebración especial

El 26 de junio, conmemorando el aniversario de la muerte de san Josepmaria, el grupo culminó su aventura en Sant Julià de Lòria, Andorra. En la iglesia parroquial, celebraron una emotiva santa misa, marcando el cierre de esta experiencia espiritual y de camaradería.

A l’església de Sant Julià de Lòria

La última etapa, no solo desafiante en términos físicos, también poseía un profundo sentido espiritual. Completar este recorrido junto a san Josepmaria y sus acompañantes se convirtió en una forma significativa de celebrar su legado, recordando todo lo que le deben.