El Comú de la Massana ha presentado la segunda revisión del Plan de Ordenación y Urbanismo Parroquial (POUP), que establece un límite poblacional de aproximadamente 25,000 habitantes, en lugar de los 60,000 del planeamiento actual. Este nuevo plan define las bases del desarrollo urbanístico de la parroquia para las próximas décadas. Tras el voto favorable del pleno del Consejo, el documento será expuesto al público durante 60 días hábiles para que la ciudadanía pueda consultarlo y presentar las alegaciones que considere necesarias.
La revisión del planeamiento urbanístico llega después de dos años de trabajo técnico, análisis y reflexión, y plantea cambios significativos, como el redimensionamiento del crecimiento en función de la capacidad real del territorio y de las infraestructuras.
Un nuevo enfoque para la Massana
La cónsul mayor, Eva Sansa, ha destacado que el nuevo POUP “es la herramienta de planificación del futuro de la Massana” y ha subrayado que el documento refleja la voluntad expresada por el Consejo Consultivo, que está formado por una treintena de representantes de los cuartos, entidades y sectores vinculados al territorio. “Tanto el equipo político como el Consejo Consultivo coincidimos en que era necesario un POUP más restrictivo y un modelo urbanístico más equilibrado, sostenible y adaptado a la realidad actual de la Massana”, afirmó, destacando que “el nuevo planeamiento refleja la voluntad popular”.
Tres ejes para definir la Massana del futuro
El nuevo planeamiento se ha desarrollado a partir de tres principios fundamentales: el interés general, los estudios de carga y la preservación del paisaje.
Por un lado, el POUP pone el foco en el bienestar colectivo y en la calidad de vida de las personas que residen en la parroquia. Por otro lado, incorpora los resultados de los estudios de capacidad de carga para garantizar que el desarrollo urbanístico sea compatible con la disponibilidad de recursos, equipamientos, servicios e infraestructuras. Finalmente, refuerza la protección del paisaje y de los valores naturales que caracterizan la Massana.
Nuevos criterios para la construcción
Como ha explicado Sansa, para poder redimensionar el POUP se han establecido novedades, como la incorporación de criterios de idoneidad para el desarrollo del suelo urbanizable. A diferencia del suelo consolidado, donde se mantienen las condiciones actuales de edificabilidad y superficie, los terrenos urbanizables se clasifican en cinco categorías según su aptitud urbanística: adecuada, condicionada, limitada, deficiente y muy deficiente.
Esta clasificación se determina a partir de diferentes factores, como la proximidad a los núcleos urbanos, la pendiente del terreno, el impacto paisajístico y los factores de vulnerabilidad, como, por ejemplo, las calles que terminan en cul-de-sac.
Esta categorización conlleva una regulación diferenciada. Así, la parcela mínima para construir variará de 800 m2 a 3,000 m2 según la zona en la que se encuentre. Esto significa que, en las áreas más alejadas de los núcleos urbanos y con mayor impacto territorial, se requerirá una superficie mucho mayor para poder desarrollar una edificación.
Espacios públicos y preservación arquitectónica
El nuevo planeamiento también reduce la intensidad edificatoria. La edificabilidad en suelo urbanizable se sitúa entre el 0.8 y el 0.25, lo que permite disminuir la densidad constructiva y adaptarla mejor a las características del territorio.
Estas medidas contribuyen a reducir de manera significativa el potencial de crecimiento urbanístico previsto hasta ahora y favorecen un desarrollo más ordenado y sostenible.
Otra de las novedades destacadas es la definición de terrenos de cesión obligatoria, una herramienta que garantizará la disponibilidad futura de espacios públicos en ubicaciones estratégicas para dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía. “Se trata de que los terrenos de cesión tengan una utilidad pública, que puedan ser aprovechados para hacer un parque u otro equipamiento que mejore el bienestar de la ciudadanía”, explicó Sansa.
Proceso participativo y aprobación del POUP
La revisión del POUP se ha elaborado con la participación de un Consejo Consultivo integrado por representantes de los cuartos, profesionales y agentes vinculados al territorio. Este órgano definió las directrices iniciales del planeamiento, que posteriormente han servido de base para la redacción del documento técnico.
Con la apertura del período de información pública, el Comú inicia una nueva fase del proceso, en la que todas las personas interesadas podrán conocer con detalle la propuesta y hacer las aportaciones que consideren oportunas antes de su aprobación definitiva.
El primer POUP de la Massana entró en vigor en 2007 y fue objeto de una primera revisión en 2016. La nueva actualización responde a los retos actuales de la parroquia, como el crecimiento demográfico, la sostenibilidad de los recursos, la preservación del paisaje y la capacidad de las infraestructuras, con el objetivo de garantizar un desarrollo equilibrado y responsable para las futuras generaciones.






