El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que invita a reflexionar sobre una realidad dolorosa y la necesidad de contar con información y recursos adecuados para su prevención. En Andorra, aunque se han reforzado los servicios de ayuda, aún no se dispone públicamente de una serie completa y desglosada de datos sobre las tentativas y casos consumados de suicidio, lo que dificulta un análisis profundo y la implementación de políticas efectivas.
Datos oficiales y contexto en Andorra
Según datos facilitados en 2024 por el Ministerio de Salud, basados en registros del Departament d’Interior, en Andorra se produjeron cuatro suicidios consumados en 2022 y cinco en 2023. Durante esos mismos años, el Servicio de Urgencias del Hospital Nostra Senyora de Meritxell atendió 40 casos por intentos de autólisis en 2022 y 39 en 2023. Sin embargo, estas cifras no son directamente comparables, ya que una atención hospitalaria puede corresponder a episodios repetidos de la misma persona y no todas las tentativas llegan a urgencias.
En términos de tasa por población, los suicidios consumados representan aproximadamente 4,9 por cada 100.000 habitantes en 2022 y 5,9 en 2023. No obstante, dada la pequeña población del país, un solo caso puede alterar significativamente la tasa anual, por lo que no es riguroso hablar de una tendencia creciente basándose solo en dos años.
Recursos de ayuda: Línea Verda 177 y chat juvenil «Tot bé?»
El 10 de septiembre de 2024, el Govern puso en marcha la Línea Verda 177, un servicio gratuito, confidencial y disponible las 24 horas, dirigido tanto a personas en situación de vulnerabilidad como a familiares o allegados que buscan orientación. En su primer año, hasta septiembre de 2025, recibió 83 llamadas y activó los servicios de emergencia en tres ocasiones por riesgo suicida inminente. Posteriormente, hasta septiembre de 2025, el número de llamadas ascendió a 91 con cuatro activaciones de emergencia.
Durante el primer semestre de 2026, el 177 recibió 65 llamadas adicionales, acumulando un total de 245 llamadas y 155 personas atendidas desde su inicio. En cinco situaciones de alto riesgo fue necesaria la intervención de emergencias. El 62 % de las llamadas fueron realizadas por mujeres y el 38 % por hombres, predominando la franja de edad de 36 a 65 años (59 %), seguida por personas entre 18 y 35 años (34 %). Es importante destacar que no todas las llamadas responden a una tentativa inmediata; muchas buscan ser escuchadas o pedir orientación, lo que también es parte fundamental de la prevención.
Además, Andorra cuenta con el chat de apoyo emocional “Tot bé?”, pensado especialmente para adolescentes y jóvenes, aunque abierto a otras edades. Se puede contactar mediante WhatsApp en el 651 651. En los primeros seis meses de 2026, este servicio atendió a 40 personas en 80 conversaciones, con un 69 % de mujeres y un 53 % de menores de 18 años. Desde octubre de 2024, el chat ha atendido a 145 personas y mantenido 373 conversaciones, evidenciando la necesidad de un canal cercano, confidencial y accesible para los jóvenes que atraviesan situaciones de malestar, ansiedad o soledad.
La importancia de datos completos para la prevención
En diciembre de 2025, el Govern presentó la Estrategia Nacional de Prevención y Lucha contra el Suicidio 2025-2030, que incluye la creación de un registro de tentativas y suicidios consumados. Esta medida representa un avance significativo, pero también pone de manifiesto una carencia: la falta de una serie anual completa y suficientemente detallada que permita analizar con precisión la evolución del problema.
Es fundamental contar con datos desglosados por año, edad, sexo, repetición de tentativas, atención posterior y evolución temporal, respetando siempre la intimidad de las víctimas y sus familias. Además, disponer de una serie homogénea desde 2020 hasta 2025 y un balance provisional de 2026 ayudaría a identificar colectivos vulnerables y evaluar la eficacia de las políticas públicas.
La prevención requiere no solo profesionales y servicios accesibles, sino también educación emocional y una sociedad dispuesta a escuchar sin juzgar. Sin datos claros, el dolor se vuelve más difícil de comprender y prevenir. En pleno siglo XXI, pedir ayuda no debería estar acompañado de vergüenza o miedo. El verdadero cambio llegará cuando la sociedad sea capaz de crear un espacio seguro para escuchar a quienes sufren.
Recursos de ayuda en Andorra
- Línea Verda de prevención del suicidio: 177 (gratuita, confidencial y disponible 24 horas)
- Chat juvenil de apoyo emocional “Tot bé?”: WhatsApp 651 651
- Emergencias: 112




