PARROQUIAS: Daniel Areny recibe la Orden de Carlomagno en Sant Julià de Lòria

El Govern de Andorra ha concedido a Daniel Areny Rossell la Orden de Carlomagno en reconocimiento a su trayectoria en la música, la enseñanza y la cultura popular andorrana. La ceremonia se celebró en el Auditorio Claror del Centro Cultural Lauredià, en Sant Julià de Lòria.

El Govern de Andorra ha concedido la Orden de Carlomagno a Daniel Areny Rossell por su trayectoria vinculada a la música, la enseñanza y la cultura popular andorrana. La ceremonia se celebró este martes en el Auditorio Claror del Centro Cultural Lauredià.

El jefe de Gobierno, Xavier Espot, destacó la contribución de Areny a preservar y transmitir canciones, danzas, melodías y tradiciones que forman parte de la memoria colectiva del país. También subrayó que el galardonado ha concebido la cultura como una herencia que debe preservarse y transmitirse.

Una trayectoria ligada a la música y la cultura popular

Nacido en Certers y vinculado a la parroquia, Areny inició su formación musical a los once años con el maestro Isidre Marvà. Más adelante estudió en el Conservatorio del Liceo de Barcelona mientras aprendía el oficio de peluquero.

En 1962 participó en la fundación de la Coral Rocafort, que dirigió durante décadas y con la que formó a varias generaciones de cantantes lauredianos. Al año siguiente contribuyó a crear el Esbart Laurèdia junto con su esposa, Esperança. Posteriormente impulsó los Petits Cantaires Lauredians y participó en la creación del Instituto Andorrano de Estudios Musicales, donde ejerció durante muchos años como profesor y jefe de estudios.

A lo largo de su vida también compuso música, recuperó partituras y manuscritos y preservó melodías que corrían el riesgo de desaparecer. Entre sus creaciones figuran la «Corranda del ball de gegants», piezas vinculadas a los gigantes y cabezudos lauredianos y la sardana «Dansaires andorrans».

Reconocimiento a un legado colectivo

Espot señaló que la distinción reconoce tanto la labor de Areny como aquello que hizo posible que otras personas continuaran haciendo. También elogió su vocación, generosidad y discreción, y su dedicación a la parroquia y al país sin buscar protagonismo.

La ceremonia combinó el acto institucional con actuaciones inspiradas en la obra del galardonado. Participaron el Duet Daura, los gigantes, el Esbart Laurèdia y la Coral Rocafort, que interpretaron, entre otras piezas, la «Corranda del ball de gegants», «Dansaires andorrans» y el himno de Andorra. El programa incluyó además una intervención de Olga, una de sus hijas, y la proyección de un videoclip de homenaje a los padrinos, de Pol Bartolomé.

Con la concesión de la Orden de Carlomagno, el Govern reconoció la trayectoria de Areny y su contribución a mantener y transmitir a las nuevas generaciones una parte de la identidad andorrana.