NACIONAL El observatorio de salud mental reúne indicadores de cuatro ámbitos

El Ministerio de Salud presentó el Observatorio andorrano de salud mental, drogodependencias y otras adicciones. Reúne indicadores de cuatro ámbitos con datos de la encuesta de salud de 2024 y del SAAS, la CASS y departamentos del Gobierno, que se actualizarán cuando haya nuevos datos.
Dos mujeres sentadas ante una mesa mientras se proyecta una diapositiva sobre salud mental.
Dos mujeres participan en una presentación ante una pantalla con una diapositiva sobre salud mental. Foto:SFGA/JAViladot

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El Ministerio de Salud presentó el Observatorio andorrano de salud mental, drogodependencias y otras adicciones durante la sexta Mesa Nacional de Salud Mental y Adicciones. Según explicó la ministra de Salud, Helena Mas, la herramienta permitirá centralizar y armonizar datos de calidad, orientar las políticas públicas a partir de la evidencia científica y facilitar a la ciudadanía el acceso a información y conocimiento.

El proyecto está vinculado al despliegue del Plan Integral de Salud Mental y Adicciones (PISMA) y al Plan Nacional contra las Drogodependencias (PNCD), y se ha desarrollado con la colaboración de Andorra Investigación e Innovación.

Indicadores y atención sanitaria

El Observatorio reúne indicadores de cuatro ámbitos: consumo de sustancias y medicamentos; adicciones relacionadas con pantallas, redes sociales y juego; atención sanitaria y recursos asistenciales; e impacto social, educativo y familiar. Los datos disponibles proceden de la Encuesta Nacional de Salud de 2024 y de información facilitada por el SAAS, la CASS y distintos departamentos del Gobierno. Se actualizarán a medida que haya nuevos datos disponibles.

En los últimos 35 años, el tabaquismo ha descendido progresivamente: pasó de afectar a alrededor del 52% de la población a situarse en el 30% en 2024. En cuanto al alcohol, el 63,6% de la población mantiene un consumo moderado y el 18,2% de los jóvenes se encuentra en el nivel de consumo de máximo riesgo. Mas señaló que estas cifras preocupan y que impulsan al Gobierno a seguir destinando recursos y promoviendo acciones para moderar el consumo, especialmente entre los jóvenes.

El Observatorio también recoge la actividad de la Unidad de Conductas Adictivas del SAAS, que atendió a 886 pacientes en 2025, frente a los 710 de 2022. Según Mas, esta evolución puede explicarse por la labor de visibilización y detección de las adicciones y por las acciones para facilitar el acceso a los recursos asistenciales.

Recursos y despliegue de los planes

Los recursos humanos del Centro de Salud Mental del SAAS aumentaron un 62% en ocho años: pasaron de 53 profesionales en 2019 a 80 en 2025. La previsión es que puedan llegar a 86 al finalizar 2026. Mas afirmó que la salud mental es una prioridad para el Gobierno y que el refuerzo de profesionales responde a sus necesidades. La plantilla incluye, entre otros perfiles, personal de enfermería, psicología, psiquiatría, terapia ocupacional, educación social y auxiliares de enfermería.

En 2025 se registraron 4.973 personas atendidas, un 35% más que en 2022 en el servicio de salud mental. Según Mas, esta actividad refleja la capacidad de la red para detectar, atender y hacer seguimiento de las necesidades de salud mental de la población. En la presentación también se repasaron acciones en gobernanza, prevención y promoción de la salud mental, formación, cartera de servicios, aumento de recursos humanos y puesta en funcionamiento de nuevas infraestructuras.

El PISMA incluye 62 acciones: el 73% se han iniciado y son continuadas, el 13% se han completado y el 15% están pendientes de inicio. Entre las actuaciones impulsadas recientemente, Mas mencionó el Plan de intervención psicoemocional en emergencias y catástrofes, la formación, la definición de una agenda de investigación y la creación de un sistema de ayudas para incentivarla.

La secretaria de Estado de Salud, Cristina Pérez, indicó que las formaciones del Plan han llegado a 244 personas: 170 participaron en cursos de salud mental dirigidos a agentes sociales y comunitarios, 58 en formaciones para cuerpos especiales y 16 en un curso sobre comunicación de malas noticias. En cuanto a la Estrategia nacional de prevención y lucha contra el suicidio, presentada a finales de 2025, cuatro de sus 49 acciones están completadas y siete, en curso.