NACIONAL
El Ministerio de Salud presentó el Observatorio andorrano de salud mental, drogodependencias y otras adicciones durante la sexta Mesa Nacional de Salud Mental y Adicciones. Según explicó la ministra de Salud, Helena Mas, la herramienta permitirá centralizar y armonizar datos de calidad, orientar las políticas públicas a partir de la evidencia científica y facilitar a la ciudadanía el acceso a información y conocimiento.
El proyecto está vinculado al despliegue del Plan Integral de Salud Mental y Adicciones (PISMA) y al Plan Nacional contra las Drogodependencias (PNCD), y se ha desarrollado con la colaboración de Andorra Investigación e Innovación.
Indicadores y atención sanitaria
El Observatorio reúne indicadores de cuatro ámbitos: consumo de sustancias y medicamentos; adicciones relacionadas con pantallas, redes sociales y juego; atención sanitaria y recursos asistenciales; e impacto social, educativo y familiar. Los datos disponibles proceden de la Encuesta Nacional de Salud de 2024 y de información facilitada por el SAAS, la CASS y distintos departamentos del Gobierno. Se actualizarán a medida que haya nuevos datos disponibles.
En los últimos 35 años, el tabaquismo ha descendido progresivamente: pasó de afectar a alrededor del 52% de la población a situarse en el 30% en 2024. En cuanto al alcohol, el 63,6% de la población mantiene un consumo moderado y el 18,2% de los jóvenes se encuentra en el nivel de consumo de máximo riesgo. Mas señaló que estas cifras preocupan y que impulsan al Gobierno a seguir destinando recursos y promoviendo acciones para moderar el consumo, especialmente entre los jóvenes.
El Observatorio también recoge la actividad de la Unidad de Conductas Adictivas del SAAS, que atendió a 886 pacientes en 2025, frente a los 710 de 2022. Según Mas, esta evolución puede explicarse por la labor de visibilización y detección de las adicciones y por las acciones para facilitar el acceso a los recursos asistenciales.
Recursos y despliegue de los planes
Los recursos humanos del Centro de Salud Mental del SAAS aumentaron un 62% en ocho años: pasaron de 53 profesionales en 2019 a 80 en 2025. La previsión es que puedan llegar a 86 al finalizar 2026. Mas afirmó que la salud mental es una prioridad para el Gobierno y que el refuerzo de profesionales responde a sus necesidades. La plantilla incluye, entre otros perfiles, personal de enfermería, psicología, psiquiatría, terapia ocupacional, educación social y auxiliares de enfermería.
En 2025 se registraron 4.973 personas atendidas, un 35% más que en 2022 en el servicio de salud mental. Según Mas, esta actividad refleja la capacidad de la red para detectar, atender y hacer seguimiento de las necesidades de salud mental de la población. En la presentación también se repasaron acciones en gobernanza, prevención y promoción de la salud mental, formación, cartera de servicios, aumento de recursos humanos y puesta en funcionamiento de nuevas infraestructuras.
El PISMA incluye 62 acciones: el 73% se han iniciado y son continuadas, el 13% se han completado y el 15% están pendientes de inicio. Entre las actuaciones impulsadas recientemente, Mas mencionó el Plan de intervención psicoemocional en emergencias y catástrofes, la formación, la definición de una agenda de investigación y la creación de un sistema de ayudas para incentivarla.
La secretaria de Estado de Salud, Cristina Pérez, indicó que las formaciones del Plan han llegado a 244 personas: 170 participaron en cursos de salud mental dirigidos a agentes sociales y comunitarios, 58 en formaciones para cuerpos especiales y 16 en un curso sobre comunicación de malas noticias. En cuanto a la Estrategia nacional de prevención y lucha contra el suicidio, presentada a finales de 2025, cuatro de sus 49 acciones están completadas y siete, en curso.





