El Consell de Comú de la Massana ha aprobado provisionalmente la segunda revisión del Plan de Ordenación y Urbanismo Parroquial (POUP). La minoría se abstuvo en la votación, celebrada después de un periodo de 60 días hábiles para consultar el documento y presentar alegaciones. El nuevo plan, más restrictivo que el anterior, establece las bases para ordenar el desarrollo urbanístico de la parroquia durante las próximas décadas.
La cónsul mayor, Eva Sansa, señaló que el POUP será una herramienta de desarrollo para los próximos años y que el documento incorpora una orientación más restrictiva en materia de construcción, en función de la capacidad de los servicios y las infraestructuras. También indicó que busca ampliar y mejorar los espacios públicos.
Durante la sesión se expuso el resultado de las alegaciones: se registraron 107 y una fue retirada. De las 106 resueltas, 19 se estimaron íntegramente, 40 parcialmente y 47 fueron desestimadas. Así, más de la mitad se aceptaron total o parcialmente.
Cambios en el documento urbanístico
Las aportaciones aceptadas permitieron introducir ajustes sin modificar los criterios generales del nuevo modelo. Entre ellos figuran la corrección de errores materiales o gráficos, la adaptación de límites de unidades de actuación a los catastrales, precisiones sobre la vialidad y revisiones de determinados usos cuando se consideraron justificadas desde el punto de vista técnico y urbanístico.
En varias alegaciones estimadas parcialmente se presentaban distintas peticiones: se incorporaron las compatibles con los criterios del plan y se rechazaron otras, como las que suponían aumentar la edificabilidad o modificar las cesiones previstas. Entre las alegaciones desestimadas había propuestas para mantener o ampliar las posibilidades de construcción y objeciones al terreno de cesión fijado por el Comú, previsto para disponer de futuros espacios públicos, equipamientos y servicios.
El documento mantiene las determinaciones relativas a las zonas con mayor y menor afectación por riesgos hidrológicos. También refuerza la protección del paisaje y la identidad arquitectónica de la Massana mediante una revisión de las normas destinada a mejorar la integración de las nuevas construcciones en el entorno de montaña. Tras la aprobación provisional, la documentación se remitirá a la Comisión Técnica de Urbanismo antes de que pueda tramitarse la aprobación definitiva.
Recogida de residuos y obras en el río
En la sesión se informó de la adjudicación de la concesión para recoger distintos tipos de residuos en Andorra, tramitada conjuntamente por los siete comunes. Un convenio de colaboración encargó al Comú de Encamp el procedimiento y la adopción del acuerdo de adjudicación en representación de las demás corporaciones.
Para la Massana, el importe adjudicado asciende a 618.585,92 euros anuales, con cargo a distintas partidas del Departamento de Medio Ambiente. El cónsul menor, Roger Fité, afirmó que el nuevo contrato permitirá optimizar horarios y puntos de recogida, con un ahorro anual de 140.000 euros, y que se destinarán 80.000 euros a una nueva partida para materia orgánica.
También se adjudicaron las obras de canalización de la primera fase del río de les Claperes. El consejero de Obras, Kevin Poulet, explicó que los trabajos se desarrollarán en dos fases y que la primera abarcará el tramo entre la parte natural y la ya canalizada. En la misma sesión juró el cargo el nuevo director del Departamento de Educación, Juventud y Deportes, Julio Pintado.
Información pública del proyecto del mirador
El proyecto del mirador escénico del Alt de la Capa se abordó a raíz de preguntas de la minoría. La mayoría señaló que está en periodo de información pública y en una fase consultiva, durante la que se analizarán las alegaciones y aportaciones antes de extraer conclusiones. Sansa manifestó su respeto por quienes se habían manifestado y pidió diálogo constructivo; también expresó la disposición del Comú a escuchar tanto las opiniones favorables como las contrarias.
La cónsul mayor defendió el potencial turístico del proyecto y señaló que el proceso consultivo permitirá valorar las aportaciones debidamente fundamentadas. A petición de la minoría, se aclaró que la adjudicación no condiciona el resultado de la evaluación ambiental, que corresponde a la Administración general, ni la realización material de la obra, dado que el contrato no se ha formalizado.
Asimismo, se indicó que el Comú dispone de un estudio geológico y geotécnico específico y de informes urbanísticos. El plan de negocio ya se ha actualizado, y se pueden facilitar sus principales magnitudes económicas, preservando la información relacionada con la estrategia comercial y la futura explotación. El Comú reiteró que durante esta fase prevé escuchar, analizar y dialogar para seguir trabajando en un proyecto sólido y fundamentado.





