El Consell de Comú de la Massana ha aprobado la adjudicación de las obras para la construcción del mirador escénico de l’Alt de la Capa a la UTE formada por Locubsa y Desplom, con un presupuesto total de 892.148,54 euros. La decisión ha contado con el respaldo de la mayoría comunal, que ha votado a favor, mientras que la minoria se ha manifestado en contra.
La cónsul mayor, Eva Sansa, ha señalado que este proyecto se alinea con la voluntad de avanzar en el desarrollo turístico de la parroquia, buscando nuevos atractivos que sean respetuosos con el medio ambiente. “Se trata de una intervención que cumple con criterios medioambientales destacados, con un impacto mínimo sobre el terreno, tanto en la fase de construcción como en la colocación de la infraestructura”, ha declarado Sansa.
Desarrollo del mirador y su ubicación
La consellera de Turisme, Mònica Solé, ha comentado que ya se trabaja en la programación y el plan de marketing del mirador. “Este estará dentro del dominio esquiable, en una zona donde la estación ya cuenta con infraestructuras. Esto nos brinda la oportunidad de dar más vida a la estación y ampliar las experiencias que ofrecemos”, ha apuntado Solé.
Durante la sesión, el debate se centró en la ubicación del proyecto. La minoria comunal, aunque comparte la necesidad de nuevos atractivos turísticos, ha expresado su desacuerdo con el emplazamiento elegido, mencionando la oposición de ciertos sectores de la opinión pública.
Aspectos técnicos y medioambientales
Sansa ha defendido que se ha elegido un entorno antropizado, ya que l’Alt de la Capa se encuentra en una zona con infraestructuras vinculadas a la actividad de la estación de esquí. Además, ha subrayado que un mirador necesita ubicarse en un lugar elevado para observar el paisaje.
La cónsul ha recordado el impacto del turismo en la economía andorrana, que representa alrededor del 40% del PIB, enfatizando la necesidad de seguir generando atractivos turísticos y oportunidades económicas. También ha rememorado la figura de Josep Serra y su valentía al impulsar la creación de la estación de Arinsal, que transformó económicamente la parroquia.
Características del proyecto
El proyecto, diseñado por el arquitecto Toni Riberaygua y el ingeniero Carles Puig Becerra, tendrá una doble función: como mirador panorámico y como escenario. Su forma, similar a un pequeño anfiteatro, permitirá disfrutar del paisaje durante el día y del cielo nocturno, así como acoger actividades culturales y astronómicas.
El Comú tiene la intención de que este equipamiento diversifique la oferta turística durante todo el año y genere nuevas oportunidades para el pueblo de Arinsal.
Intervención y sostenibilidad
Un aspecto central del proyecto es minimizar la intervención directa sobre el terreno. Aproximadamente el 80% de los trabajos se realizarán en taller, y las piezas se transportarán en helicóptero para su montaje. La infraestructura se apoyará en el terreno en un único punto, integrándose de forma respetuosa en la carena.
El mirador escénico es parte de la estrategia del Comú para generar nuevos atractivos que unan montaña, cultura y arquitectura. En la misma sesión, el conseller de Finances informó sobre la situación presupuestaria, que a fecha del 30 de junio de 2026 muestra un superávit de 4,3 millones de euros.





