El pasado 13 de junio de 2026, un grupo de diez voluntarios se reunió en Coll de Nargó con el objetivo de realizar trabajos de mantenimiento en el Cami d’Andorra.
Durante la jornada, los participantes se enfocaron en mejorar la señalización en el inicio de tres etapas del camino, facilitando así que los caminantes comiencen sus rutas de manera adecuada. Con un inicio bien señalizado, la continuidad del recorrido se vuelve mucho más accesible.
Mejoras en la señalización
Además de la señalización inicial, se llevaron a cabo mejoras en algunos giros del camino, asegurando que los senderistas puedan seguir la ruta correcta sin inconvenientes.
Para llevar a cabo estas tareas, se formaron dos equipos de trabajo. El primer grupo, compuesto por Octavio Rico, Toti Bosch, P. J. Comella y Ramon Camats, se encargó de señalizar el inicio del camino hacia la montaña de Ares, comenzando desde el Oliva de Cabó.

El segundo equipo, integrado por Josep Maria Vilà, Jordi Piferrer, Lluís Abardia, Mn. Xavier Pont y Arnau Finestres, se dedicó a marcar tres puntos clave: el inicio del tramo que va desde el Pont del Codó hasta Fenollet, la zona de Aubàs y la señalización del camino de Carrerada, que conecta el puente sobre el río de la Guàrdia con Cal Pallarès.
Un esfuerzo colectivo
Las labores de señalización no solo mejoran la experiencia de los caminantes, sino que también fomentan el trabajo en equipo y la colaboración dentro de la comunidad. Con el esfuerzo conjunto de los voluntarios, el Cami d’Andorra se convierte en un espacio más accesible y seguro para todos.








