Esta semana publicábamos que la familia y el círculo cercano del empresario andorrano Jean-Louis Pérez, uno de los tres hermanos de la histórica saga propietaria del grupo Pyrénées, vivían días de gran inquietud ante su desaparición. Y es que Pérez no da señales de vida desde finales de marzo.
Una de sus hijas llegó a interponer una denuncia ante la policía tras no conseguir contactar con él, y aunque algunas informaciones han señalado que Pérez habría manifestado su intención de viajar a Sudáfrica para recuperar supuestas pertenencias familiares, nuestras fuentes apuntan a que donde de verdad se le perdió la pista es en Uganda. Desde entonces, ni él ni la mujer que le acompañaba habitualmente responden a llamadas, mensajes de WhatsApp ni correos electrónicos.
Último contacto: El 26 de marzo
Jean-Louis Pérez era conocido por su estilo de vida nómada y discreto. Viajaba con frecuencia y no siempre compartía detalles de sus actividades. Cabe recordar que entre sus facetas más culturales destaca su participación como uno de los organizadores del Primer Congreso de Novelas de Espionaje, celebrado con gran éxito en Andorra la Vella entre el 16 y el 19 de noviembre de 2021. El evento reunió a escritores, aficionados y expertos en el género de intriga y espionaje, convirtiendo al Principado en un escenario ideal para este tipo de literatura. La iniciativa, coordinada por EP Especial Events, fue alabada por su buena acogida y contribuyó a posicionar a Andorra como sede de eventos culturales singulares.
La policía andorrana habría activado los protocolos correspondientes a través de Interpol, algo que ha sido anunciado a bombo y platillo, ante la inquietud en su entorno. Hasta hoy no había novedades sobre su paradero, salvo una fuente que se ha puesto en contacto con nuestro grupo editorial para confirmarnos que contactó con él por última vez a través de WhatsApp el día 26 de marzo, cuando le aseguró que se encontraba en el aeropuerto de Uganda (fotografía incluida).
¿Por qué los medios le han por «localizado sano y salvo»?
Para sorpresa de todos, y tras hacerse vox populi la desaparición de Jean-Louis Pérez, hoy nos levantábamos con la noticia en varios medios andorranos de su hallazgo «sano y salvo», sin más explicaciones y con una «censura explícita», ya que «no dejan comentar nada que se salga del relato oficial».
Así lo relatan las mismas fuentes que nos demostraron que la última vez que Pérez se había puesto en contacto con alguien de su entorno fue el pasado 26 de marzo, argumentando que se trata de una estrategia de la ‘familia Pyrénées’ ante la avalancha de llamadas y mensajes provenientes de todos los ámbitos locales e incluso más allá de nuestra pequeña frontera, puesto que hay muchos intereses en torno a esta mediática familia que, cabe recordar, es una de las que ostenta mayor poder en el Principado.
Por tanto, nos insisten en que la investigación seguiría su curso y no habría confirmación oficial de su paradero, siendo un simple intento de contener el ruido que ha generado la desaparición de uno de los nombres más reconocidos de Andorra






