La perforación entre las bocas norte y sur del túnel de Rocafort ha concluido y ambas quedaron conectadas. El avance forma parte de la construcción de la desviación de Sant Julià de Lòria. En el acto participaron el jefe de Gobierno, Xavier Espot; el ministro de Territorio y Urbanismo, Raul Ferré; los cónsules de la parroquia, Cerni Cairat y Sofia Cortesao, y las consejeras generales Carolina Puig y Maria Àngels Aché.
Espot destacó que la infraestructura está destinada a mejorar la fluidez del tráfico y la movilidad en la carretera general 1, y señaló que el Gobierno apuesta por infraestructuras más modernas y seguras. También afirmó que la conexión del túnel supone un nuevo paso hacia la desviación.
Características y coste de la obra
La fase final tiene un coste de 24,1 millones de euros y permitirá completar un túnel de 233 metros, con accesos de unos 100 metros en cada boca y tres carriles. Según lo previsto, la obra permitirá habilitar de forma continua dos carriles a lo largo de la desviación y de la CG-1 hasta la frontera del río Runer, en función de la demanda.
El jefe de Gobierno sostuvo que el proyecto no solo busca reducir los tiempos de recorrido y dar fluidez al tráfico, sino que también cambiará la percepción de las distancias y la movilidad. Lo describió como una de las obras más importantes de la legislatura, por su dimensión y complejidad técnica y por responder a una preocupación ciudadana. Recordó que el Observatorio de Andorra Recerca + Innovació presentado en julio situó el tráfico y la movilidad como la segunda preocupación de la ciudadanía.
Inversión y calendario previsto
Espot enmarcó el túnel en el plan de modernización de la red viaria y citó, entre otras actuaciones, la desviación de la Massana y el ensanchamiento de la Trava, en Canillo. Indicó que la inversión global en infraestructuras entre 2024 y 2027 asciende a 134 millones de euros.
También afirmó que las grandes obras iniciadas durante esta legislatura quedarán completamente financiadas, de modo que el próximo Gobierno no tendrá que asumir los costes pendientes. La inauguración y apertura definitiva del túnel están previstas para mediados del año próximo, una vez finalicen el equipamiento interior y los sistemas necesarios para su funcionamiento con los máximos estándares de seguridad.
Al cierre del acto, Espot agradeció el trabajo de los equipos técnicos, los trabajadores y las demás personas implicadas, así como la colaboración de los vecinos de Sant Julià de Lòria durante las obras. La información presenta la desviación como una infraestructura estratégica que contribuirá a mejorar la calidad de vida de los residentes al retirar del centro de la parroquia parte del tráfico de paso.





