El cap de Govern, Xavier Espot, y la secretària d’Estat d’Igualtat i Participació Ciutadana, Mariona Cadena, han participado recientemente en el Fòrum Global de la OCDE, celebrado en París, donde Andorra ha compartido su experiencia en la promoción de procesos participativos y la transparencia pública como pilares fundamentales para fortalecer la confianza entre la ciudadanía y las instituciones democráticas.
Este foro, bajo el lema “Gobernar sin bloqueos: democracias resilientes en un mundo en transformación acelerada”, reunió a representantes gubernamentales, expertos internacionales y actores de la sociedad civil para debatir sobre cómo hacer las administraciones públicas más ágiles, transparentes y cercanas a la ciudadanía.
Desafíos y propuestas para la democracia
Durante su intervención, Espot destacó que muchas democracias enfrentan una erosión de la confianza pública. Este fenómeno está relacionado tanto con la percepción de que la ciudadanía no tiene suficiente voz en la toma de decisiones como con la dificultad de los gobiernos para abordar desafíos políticos complejos y de largo plazo. Andorra, a pesar de su tamaño y la cercanía entre instituciones y ciudadanía, no es ajena a esta tendencia.
Para contrarrestar esta situación, el cap de Govern defendió tres ejes esenciales: transparencia, para explicar las decisiones públicas y facilitar el acceso a la información; participación, para que la ciudadanía pueda contribuir de manera real a los debates nacionales; y, finalmente, continuidad institucional, para asegurar que los procesos participativos tengan seguimiento y un impacto tangible en la acción pública.
Iniciativas de participación en Andorra
En el ámbito de la participación, Espot compartió diversas iniciativas impulsadas en Andorra para abrir espacios de deliberación y escucha ciudadana. Destacó la creación de la primera asamblea ciudadana dentro del proyecto ‘Tracem el futur d’Andorra en un món que canvia’, que involucró a más de 200 participantes en debates en distintas parroquias, resultando en medidas concretas presentadas públicamente en la primavera pasada.
Asimismo, mencionó la experiencia ‘Andorra: Reptes del Futur’, que reunió a un centenar de participantes en 2021 para discutir los retos a largo plazo del país. Espot subrayó que los grandes desafíos actuales exigen reformas estructurales y la capacidad de anticipación, incluso en un contexto a menudo caracterizado por la inmediatez y la resistencia al cambio.
El cap de Govern también resaltó que las encuestas de opinión muestran un alto interés de la población en estos mecanismos. Un 82,1% de los encuestados considera que un sistema de participación ciudadana puede mejorar las políticas públicas. Sin embargo, advirtió que la participación solo puede tener un impacto real si va acompañada de un seguimiento institucional creíble y de una incorporación efectiva de las aportaciones ciudadanas en la acción pública.
Institucionalización de la participación ciudadana
Por último, Espot abogó por la institucionalización de la participación ciudadana, destacando la creación de una Secretaría de Estado que canalice y dé continuidad a las iniciativas de consulta y participación pública, con el objetivo de consolidar estos mecanismos en la acción ordinaria de las instituciones. También mencionó la creación de la Visura Ciudadana, un consejo asesor permanente formado por ciudadanos seleccionados al azar.
El cap de Govern intervino en la sesión número 2 del foro, titulada “Construir confianza y adaptar las democracias en un mundo en transformación acelerada”, compartiendo el debate con representantes de Finlandia, Costa Rica, Sudáfrica y España, moderado por la directora de Gobernanza Pública de la OCDE.
Mariona Cadena, por su parte, participó en diversas sesiones de trabajo del foro, enfocadas en mejorar los canales de participación, la transparencia pública y el fortalecimiento de la implicación ciudadana en la vida democrática.
Colaboración en el ámbito energético
En otro orden de cosas, el cap de Govern de Andorra, en su calidad de presidente de FEDA, firmará una adenda al convenio de colaboración vigente con EDF. Este acuerdo busca reforzar la alianza estratégica y adaptarla a los retos del nuevo contexto energético, promoviendo la colaboración histórica entre ambas entidades en áreas como la seguridad del suministro, la estabilidad de precios, la producción nacional y la transición energética.





