Gran afluencia de público en la Pitavola del Comapedrosa en Arinsal

Una gran cantidad de visitantes disfrutó este fin de semana de la sexta edición de la Pitavola del Comapedrosa en Arinsal, a pesar de la lluvia del domingo. Con actividades programadas tanto al aire libre como en el edificio sociocultural, la feria destacó por sus exposiciones de animales, talleres artesanales y una rica oferta gastronómica, consolidándose como un evento familiar en otoño.
Familia observando ovejas en la Pitavola del Comapedrosa en Arinsal
Gran afluencia de público en la Pitavola del Comapedrosa, a pesar de la lluvia.

La sexta edición de la Pitavola del Comapedrosa concluye este domingo, marcando un fin de semana de alta afluencia de público en el casco antiguo de Arinsal. El momento de mayor afluencia se registró el sábado por la mañana, coincidiendo con la parte más soleada de los días festivos. A pesar de la lluvia que ha caído este domingo, muchas familias han decidido acercarse a Arinsal, equipadas con paraguas e impermeables, para disfrutar de la feria. Uno de los aspectos que más atrae a los visitantes es el mercado de artesanía y oficios tradicionales, que se desarrolla en los empedrados callejones del pueblo.

Actividades y ofertas de la feria

Las inclemencias meteorológicas no han obligado a suspender ninguna actividad programada. Se ha mantenido la totalidad del programa previsto, y aquellas propuestas que no podían llevarse a cabo al aire libre se han trasladado al edificio sociocultural del Quart d’Arinsal. Talleres, demostraciones de oficios y el resto de actividades han tenido una acogida muy positiva durante las dos jornadas.

Uno de los grandes atractivos ha sido la exposición de ganado, especialmente popular entre el público familiar. La posibilidad de observar de cerca vacas, terneros, yeguas y ovejas genera entusiasmo en los más pequeños, al tiempo que les acerca a la vida tradicional de montaña. Esta es, precisamente, una de las esencias de la Pitavola: recuperar y dar visibilidad al patrimonio, los oficios y las formas de vida vinculadas a los Pirineos.

Tradición y experiencias artesanales

La vertiente más tradicional de la feria ha despertado un gran interés. La encendida de una carbonera en directo, a cargo del experto en oficios tradicionales Roger Solé, ha permitido al público conocer de primera mano cómo se elaboraba antiguamente el carbón vegetal.

Asimismo, han tenido gran aceptación las actividades en las que los participantes pueden experimentar directamente con los materiales y técnicas artesanales, como los talleres de manualidades y los relacionados con el trabajo de la madera. Estas actividades se han complementado con una veintena de propuestas vinculadas a la montaña, la naturaleza y la cultura popular, junto con veintidós stands de artesanía y productos alimentarios provenientes de Andorra y de diversas localidades de los Pirineos catalanes y franceses.

Gastronomía y legado cultural

La gastronomía ha sido otro de los puntos destacados de la Pitavola, con una ruta de tapas en los establecimientos de Arinsal, lo que refuerza la implicación del pueblo en este evento que combina naturaleza, artesanía, productos de montaña y cultura popular.

Con seis ediciones a sus espaldas, la Pitavola del Comapedrosa se consolida como una cita familiar de otoño. Este evento nació para celebrar el aniversario del Parque Natural del Comapedrosa, que este año cumple veintitrés años, y también para poner en valor el patrimonio natural y cultural de nuestras montañas. El Comapedrosa forma parte del Parque Pirenaico de las Tres Naciones, un espacio transfronterizo que agrupa cuatro parques naturales de Andorra, Cataluña y Francia, trabajando conjuntamente para conservar este patrimonio y reforzar una identidad pirenaica compartida.

Esculturas y transporte durante el evento

Esta sexta edición nos deja una nueva escultura, un erminio situado en el mirador del río Pollós, que da la bienvenida al Parque Natural del Comapedrosa. La ruta de esculturas de la Pitavola ya cuenta con seis esculturas repartidas por Arinsal: la pitavola, la serenalla, el isard, el quebrantahuesos, el tritón y el erminio. Durante todo el fin de semana, un trenecito ha realizado viajes continuos desde el centro del pueblo hasta la entrada del parque natural, una iniciativa que ha tenido una gran aceptación.