Una de las innovaciones más destacadas en el ámbito de la inversión moderna se centra en mejorar las probabilidades de éxito en lugar de predecir el futuro. Este enfoque desafía la creencia tradicional en el mundo financiero que sostiene que para obtener mayor rentabilidad es necesario asumir mayores riesgos.
Durante décadas, la industria ha desarrollado productos y modelos basados en esta premisa. Sin embargo, en los últimos años ha emergido un cambio significativo con la introducción de activos alternativos ilíquidos, que sirven como diversificadores y mejoran la relación riesgo-rentabilidad.
La revolución de las estrategias cuantitativas
A pesar de ello, existen herramientas que logran los mismos objetivos de manera más flexible y eficiente, además de ofrecer liquidez diaria. Curiosamente, estas herramientas son poco conocidas en la banca privada tradicional.
Los fondos de pensiones, hedge funds y los principales bancos de inversión a nivel mundial han estado utilizando estas estrategias durante años.
Las estrategias cuantitativas son sistemas de inversión basados en reglas predefinidas. Estas se ofrecen en formato índice por los principales bancos de inversión y se construyen principalmente a partir de derivados.
Explorando ineficiencias del mercado
En los mercados financieros, hay un amplio conjunto de estrategias conocidas como Quantitative Investment Strategies (QIS), diseñadas para explotar ineficiencias estadísticas, anomalías de comportamiento y primas de riesgo persistentes. La finalidad no es adivinar el futuro, sino identificar y aprovechar ineficiencias para generar beneficios.
Imaginemos entrar en un casino donde la probabilidad de que salga negro en la ruleta no es del 50%, sino del 60%. Aunque no ganaríamos siempre, a medio y largo plazo, el resultado sería positivo.
La esencia de muchas de estas estrategias radica en encontrar escenarios donde las probabilidades jueguen a favor de manera recurrente y aprovecharlos con disciplina.
Acceso a nuevas oportunidades de inversión
Durante años, estas soluciones no han estado al alcance de la banca privada debido a barreras operativas y reguladoras. Sin embargo, esta situación está cambiando.
En Creand Wealth Management, tras un exhaustivo trabajo de análisis y selección, hemos logrado acceder a un universo de inversión extraordinariamente amplio, poniéndolo a disposición de nuestros clientes mediante estructuras compatibles con servicios tradicionales de asesoramiento y gestión.
El objetivo es integrar estas capacidades en las carteras para mejorar su eficiencia.
Combinación de gestión tradicional y estrategias cuantitativas
La combinación de la gestión patrimonial tradicional con las estrategias cuantitativas permite desarrollar soluciones que incrementan el potencial de retorno esperado, reducen la volatilidad y suavizan las caídas en momentos adversos del mercado.
Se pueden emplear formatos clásicos, como las notas, así como otros más innovadores, como los warrants call. Para muchos inversores, una opción call se ve solo como una apuesta direccional. Sin embargo, también puede interpretarse como una herramienta que modifica asimétricamente el perfil de riesgo y rentabilidad de una cartera.
Desafiando las creencias tradicionales
<pEn términos de probabilidades, si una opción sobre un índice at the money tiene una probabilidad implícita de 50% de pagar a vencimiento, consideramos que los warrants que incorporamos presentan una probabilidad del 80%. Esto no solo transforma radicalmente la relación riesgo-retorno, sino que ofrece una mayor flexibilidad en la construcción de carteras.
La búsqueda de la asimetría se ha convertido en una de las características más atractivas de la inversión moderna, aunque gran parte del mercado aún la ignora.
La combinación de conocimiento cuantitativo, análisis probabilístico y experiencia en gestión permite construir carteras más robustas y adaptables al entorno.
Nuevas posibilidades en la banca privada
Muchos podrían pensar que obtener mayor rentabilidad asumiendo menos riesgo no es posible. A pesar de que esta es una percepción razonable, las estrategias QIS ponen en duda la relación tradicional entre riesgo y rentabilidad, abriendo un nuevo mundo de oportunidades.
La integración de la gestión tradicional, estrategias cuantitativas y opcionalidad representa una de las evoluciones más relevantes que experimentará la banca privada en la próxima década. Es fundamental seguir investigando, desarrollando y perfeccionando estas herramientas con un objetivo claro: mejorar la rentabilidad potencial de las carteras de nuestros clientes mientras se reduce el riesgo asumido.
Porque la inversión no se trata de predecir el futuro, sino de tomar decisiones en contextos de incertidumbre. Hoy contamos con herramientas que pueden inclinar las probabilidades a nuestro favor de una manera que, hace poco tiempo, estaba reservada solo para unos pocos.
Artículo publicado a Funds People.




