Tal y como han alertado nuestros compañeros de Altaveu.com esta semana, la familia y el círculo cercano del empresario Jean-Louis Pérez, uno de los tres hermanos de la histórica saga propietaria del grupo Pyrénées, viven días de gran inquietud ante su desaparición. Pérez, de unos 75 años y el más alejado de la gestión diaria de los negocios familiares, no da señales de vida desde finales de marzo.
Según informa el diario Altaveu, una de sus hijas interpuso hace unas semanas una denuncia ante la policía tras no conseguir contactar con él. Pérez habría manifestado su intención de viajar a Sudáfrica para recuperar supuestas pertenencias familiares. Desde entonces, ni él ni la mujer que le acompañaba habitualmente responden a llamadas, mensajes de WhatsApp ni correos electrónicos.
Un perfil viajero y con intereses variados
Jean-Louis Pérez era conocido por su estilo de vida nómada y discreto. Viajaba con frecuencia y no siempre compartía detalles de sus actividades.
Entre sus facetas más culturales destaca su participación como uno de los organizadores del Primer Congreso de Novelas de Espionaje, celebrado con gran éxito en Andorra la Vella entre el 16 y el 19 de noviembre de 2021. El evento reunió a escritores, aficionados y expertos en el género de intriga y espionaje, convirtiendo al Principado en un escenario ideal para este tipo de literatura. La iniciativa, coordinada por EP Especial Events, fue alabada por su buena acogida y contribuyó a posicionar a Andorra como sede de eventos culturales singulares.
¿Qué dicen la familia y las autoridades al respecto?
Las relaciones familiares de Pérez han sido descritas como complejas, especialmente tras el fallecimiento de la matriarca Jacqueline Pradère. Mantenía un contacto más fluido con su hija menor, quien ha dado la voz de alarma.
La policía andorrana ha activado los protocolos correspondientes e investiga a través de Interpol, aunque por el momento no hay indicios claros de si se trata de una desaparición voluntaria o no. Y es que la prolongada ausencia ha generado inquietud en su entorno.
Además, Pérez tenía asuntos judiciales pendientes en Andorra y había enfrentado un incidente en España a finales de 2024, relacionado con una orden europea de detención emitida por un fiscal francés por un caso de presunta estafa de años atrás, del que recordemos que fue detenido y, posteriormente, liberado.
Una desaparición que inquieta
El silencio prolongado es inusual incluso para alguien tan viajero como Jean-Louis Pérez. Sus contactos habituales, al no poder localizarlo, alertaron a la familia, lo que ha derivado en la denuncia formal y en una preocupación creciente que trasciende el ámbito privado.
Hasta el momento no hay novedades sobre su paradero, salvo un amigo que se ha puesto en contacto con nuestro grupo editorial para confirmarnos que contactó con él por última vez a través de WhatsApp el día 26 de marzo, cuando le aseguró que se encontraba en Uganda.
Las autoridades continúan las indagaciones y se espera que la colaboración internacional pueda arrojar luz sobre el caso. La familia y el entorno de Pyrénées siguen a la espera de noticias.






