La Casa de la Vall fue el escenario de una significativa presentación que marca un paso importante en la historia cultural de Andorra, España y Francia. Este evento tuvo lugar recientemente y estuvo dedicado a la candidatura transnacional para ser reconocida como patrimonio mundial de la UNESCO, bajo el título: ‘Los testimonios materiales de la construcción del Estado de los Pirineos: el Coprincipado de Andorra’.
El proceso de postulación ha sido largo y meticuloso, abarcando un periodo de siete años en el que los tres países han colaborado estrechamente. La culminación de este esfuerzo se materializará con el registro formal de la candidatura ante la UNESCO el próximo 31 de enero. La propuesta reúne un total de 12 monumentos de diversas épocas, que van desde la Edad Media hasta el siglo XVI.
Candidatura y Monumentos
En concreto, diez de los monumentos están ubicados en Andorra e incluyen: Sant Joan de Caselles en Canillo, Sant Romà de les Bons en Encamp, Sant Martí de la Cortinada en Ordino, Sant Climent de Pal en la Massana, Santa Coloma en Andorra la Vella, Sant Serni de Nagol en Sant Julià de Lòria, Sant Miquel d’Engolasters en Escaldes-Engordany, el yacimiento del Roc d’Enclar, la Roureda de la Margineda y la emblemática Casa de la Vall. Para completar esta serie, se suman el Castillo de Foix en Francia y el conjunto catedralicio de la Seu d’Urgell en España.
El síndic general, Carles Ensenyat, fue el encargado de inaugurar el acto y destacó que esta candidatura representa “el reconocimiento de un sistema vivo, en funcionamiento, que ha sabido atravesar siglos de transformaciones sin perder su esencia”. En este contexto, hizo especial énfasis en la Casa de la Vall, señalando que este edificio es “sobre todo, una idea materializada. Una manera de entender qué significa gobernarse, deliberar y decidir colectivamente”.
Reconocimiento Internacional
Se espera que la UNESCO tome una decisión sobre la inclusión de esta candidatura como patrimonio de la humanidad en el año 2027. Actualmente, Andorra ya cuenta con cinco elementos patrimoniales que han sido reconocidos por la UNESCO, entre los que se encuentran la Vall del Madriu-Perafita-Claror, las Festas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos, las Festas del Os de los Pirineos, la transhumancia y el arte de la construcción en piedra seca, que comprenden conocimientos y técnicas tradicionales.






