Encamp ha sido el escenario de una celebración popular que ha reunido a miles de asistentes en la emblemática plaza de Sant Miquel. La jornada, marcada por la tradición, ha tenido como protagonista a la Escudella de Sant Antoni y a los Encants, una festividad que se ha consolidado como una de las más importantes en el calendario cultural de Andorra.
Desde primeras horas de la madrugada, los organizadores comenzaron a preparar el delicioso guiso, cuya elaboración es considerada una pieza clave de este evento declarado Fiesta de interés cultural desde 2010. En total, se han repartido más de 2.500 raciones de escudella, lo que demuestra la gran afluencia de público y la relevancia de la tradición en la comunidad.
Una tradición que perdura en el tiempo
La escudella de Encamp es una de las tradiciones más longevas de la parroquia y ha logrado mantenerse viva a lo largo de los años, siendo la única que se ha celebrado sin interrupciones. Este año, gracias al esfuerzo de más de 30 voluntarios, la distribución de las raciones ha sido un éxito. El conseller comunal Joan Sans ha expresado su agradecimiento a todos los que han colaborado en esta labor.
La jornada también ha contado con la presencia de diversas autoridades locales, entre ellas el cónsul menor, Xavier Fernàndez, y otros consellers, quienes han participado activamente en la festividad, reforzando el compromiso de la comunidad con sus tradiciones.
Un evento solidario y participativo
Los Encants, como parte de la celebración, han visto una variada participación, con la subasta dirigida por Trini Casadevall y Pere Marsenyach, quienes lograron recaudar más de 1.900 euros destinados a proyectos sociales de Cáritas Encamp. Esta recaudación pone de manifiesto la solidaridad de los asistentes y el impacto positivo de la festividad en la comunidad.
Además, se han asegurado de que las raciones también sean aptas para personas celíacas, y la venta de tiquets y el uso de envases reciclables han mejorado la organización del evento, según ha destacado Joan Sans.
Un ambiente festivo y acogedor
La bendición de la escudella por parte de Mossèn Àlex Vargas y el posterior reparto ha creado un ambiente festivo que se ha prolongado hasta la tarde. La climatología ha permitido disfrutar de la comida al aire libre, atrayendo tanto a locales como a visitantes. Incluso, la mascota del FC Andorra, el Tamarro, se unió a la celebración, recibiendo un plato conmemorativo de manos del conseller de Esports, Nino Marot.
El plato conmemorativo del 2026 ha sido diseñado en homenaje a la emblemática Torre dels Moros, un símbolo importante del patrimonio cultural de la región.






