El mercado mostró un comportamiento mixto durante la semana pasada. El S&P 500 y el Nasdaq Composite lograron mantenerse apenas en terreno positivo, con un incremento del 0,1% cada uno. En contraste, el DJIA cerró con una leve caída del 0,2%. A medida que avanzaba la semana, se evidenció un considerable deterioro en el mercado en su conjunto; el Russell 2000 y el S&P Mid Cap 400 experimentaron pérdidas más significativas, cada uno cayendo un 2,4%, en medio de una renovada presión sobre los segmentos más vulnerables a la coyuntura económica y a las tasas de interés.
Los informes sobre el IPC y el IPP, que superaron las expectativas, han intensificado la preocupación sobre la persistente inflación. A esto se sumaron las tensiones geopolíticas en torno a Irán, que impulsaron un notable aumento en los precios del petróleo crudo hacia el final de la semana. Los rendimientos de los bonos del Tesoro también escalaron de manera constante, mientras los inversores moderaban sus expectativas sobre posibles recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, contemplando cada vez más la posibilidad de que el organismo mantenga las tasas inalteradas hasta bien entrado el próximo año.
Desempeño del sector tecnológico y energético
Las acciones del sector tecnológico se destacaron como un punto positivo en el panorama general. Este sector avanzó un 1,2%, mientras que el índice de semiconductores se disparó un impresionante 11,1%, impulsado por el continuo entusiasmo en torno a la inteligencia artificial. El ETF Vanguard Mega Cap Growth escaló un 4,0%, superando significativamente al mercado general, mientras que los índices de equal-weight quedaron rezagados. Las acciones de software también mostraron una notable resiliencia, con el ETF iShares Expanded Tech-Software avanzando un 0,7%.
El sector energético se consolidó como el claro líder en rendimiento, con un incremento del 6,8%, beneficiándose del repunte en los precios del crudo, motivado por los temores renovados relacionados con el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las posibles interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Impactos en sectores sensibles a la economía
Sin embargo, varios grupos sensibles a la coyuntura económica enfrentaron dificultades bajo la presión del aumento de los rendimientos y los precios del petróleo. El sector de consumo discrecional cayó un 3,1%, mientras que el inmobiliario retrocedió un 2,6%. Asimismo, el sector de materiales perdió un 2,3% y el de servicios públicos descendió un 2,1%. Las empresas constructoras de viviendas mostraron una debilidad particular, ya que el aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro afectó la asequibilidad de la vivienda, provocando que el ETF iShares U.S. Home Construction se desplomara un 7,0% durante la semana.






