El proyecto Radars ha sido inaugurado en Andorra la Vella, con la participación de una cuarentena de comercios que se han adherido a esta iniciativa. La ministra de Asuntos Sociales, Trini Marín, realizó el anuncio durante un evento dirigido a los medios de comunicación, donde se presentó el funcionamiento de esta propuesta del Ministerio, destinada a combatir la soledad no deseada en la población mayor.
Los locales colaboradores, entre los que se encuentran farmacias, peluquerías y tiendas de barrio, contarán con un distintivo que indicará a los usuarios dónde pueden acudir en caso de necesitar ayuda.
Motivación detrás del proyecto
El envejecimiento de la población y el incremento de personas mayores que viven solas son las razones que han llevado al Ministerio, según Marín, a trasladar este proyecto, originalmente impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, a la realidad andorrana. Este fenómeno puede derivar en un aislamiento social invisible, lo que a su vez representa un riesgo de vulnerabilidad para los ancianos, muchos de los cuales no solicitan ayuda. La ministra agradeció a los comercios de Andorra la Vella que ya forman parte del proyecto y animó a otros locales a unirse a esta iniciativa.
“Hasta ahora ya realizábamos esta labor, pero ahora la organizamos y tenemos una institución y un teléfono al que dirigirnos para informar sobre posibles situaciones de riesgo de los ancianos que visitan la farmacia”, afirmó Roser Miró, farmacéutica involucrada en el proyecto.
Apoyo y colaboración de la comunidad
El presidente de la Federación de Personas Mayores, Félix Zapatero, valoró de manera positiva la implementación de este proyecto, que ofrece apoyo a una parte de la población anciana que podría encontrarse en situación de desamparo. Además, aseguró que complementa otros servicios disponibles en el país, como la teleasistencia y otras iniciativas de empresas privadas.
La intención del ministerio es sumar más comercios adheridos en otras zonas y barrios de la capital, así como extender el funcionamiento del proyecto a San Julián de Loria y, progresivamente, al resto de parroquias del país. Cabe destacar que esta iniciativa no sustituye a los servicios sociales ni a los sanitarios, sino que complementa los servicios existentes, acompañando a la gente mayor y buscando crear comunidad, recordó Marín.
El rol de los voluntarios
Los voluntarios desempeñan un papel fundamental en el proyecto Radars, ya que son quienes se encargan de realizar llamadas semanales a usuarios mayores de 65 años que viven solos y carecen de una red social, con el objetivo de detectar de manera temprana cualquier situación de vulnerabilidad que pueda representar un riesgo para ellos.
“A través de una conversación podemos identificar si hay alguna situación de riesgo que debamos comunicar a los coordinadores. Los usuarios se han mostrado receptivos desde el primer momento, compartiendo su situación, incluyendo casos de personas que no pueden salir de casa. Con estas llamadas, les brindamos compañía y apoyo”, explicó Pere Balsa, voluntario del proyecto.
Cómo participar en el proyecto
Las personas mayores de 75 años que viven solas o acompañadas de alguien en una situación similar o con dependencia pueden inscribirse como usuarios. La inscripción se puede realizar contactando al 874848 o enviando un correo electrónico a [email protected].
En cuanto a quienes desean colaborar con el proyecto, existen dos vías: cualquier persona que detecte un cambio en el comportamiento o apariencia de un anciano o que crea que alguien de su entorno se siente solo puede ponerse en contacto con Radars. También es posible involucrarse como voluntario o como comercio o espacio adherido. Estos últimos deben contactar con Radars a través del teléfono o correo electrónico mencionados anteriormente, donde se les explicará cómo colaborar.






