El Pas de la Casa enfrenta una crisis de acceso y identidad

El Pas de la Casa enfrenta una crisis generacional que afecta su atractivo y valor económico. La normalización del contrabando y la dependencia de un acceso limitado complican la llegada de visitantes. Se plantean soluciones como descuentos y mejoras en la accesibilidad para revitalizar el comercio y asegurar un futuro sostenible para la zona.
Retrato de Suraj Gurmukhani, afiliado de Concòrdia, en un artículo de opinión.
Suraj Gurmukhani comparte su perspectiva sobre la crisis de acceso en El Pas de la Casa.

El reto de acceder al Pas de la Casa

El Pas de la Casa enfrenta una crisis que trasciende lo puntual. Se trata de un problema generacional que ha ido en aumento a lo largo de los años, convirtiéndose en una realidad ineludible. El contrabando se ha normalizado, el valor económico se ha visto erosionado y el pueblo ha perdido parte de su atractivo e identidad. Todo ello, en un contexto de dependencia excesiva de un acceso que falla con demasiada frecuencia.

La situación no implica que el Pas de la Casa no funcione; de hecho, opera. Sin embargo, lo hace bajo un modelo frágil, sostenido más por inercia que por una visión clara de futuro. A diferencia de otras zonas de Andorra, como Soldeu o la Massana, que han sabido diversificar su oferta para atraer un turismo diferente y de mayor calidad, el Pas ha confiado demasiado en el volumen y en el diferencial.

Propuestas para revitalizar el acceso

La problemática se vuelve evidente cuando la principal carretera de acceso desde Francia se cierra, dificultando la llegada al destino. Se discuten ayudas, créditos blandos o descuentos puntuales que pueden aliviar la situación, pero que no resuelven el fondo del asunto. Como comerciante, la prioridad no es recibir compensaciones por la falta de ventas, sino atraer clientes. Y los clientes solo llegan si acceder al Pas de la Casa es fácil, claro y atractivo.

Si los visitantes deben recorrer más kilómetros para llegar, es esencial ofrecerles un motivo real para hacerlo. Una medida simple e inmediata podría ser la implementación de un sistema de códigos QR en las gasolineras del Pas, que permita transformar parte del impuesto sobre carburantes en descuentos directos en las tiendas del pueblo. De este modo, quienes deban desviarse por la carretera D66 tendrían un incentivo para llenar el depósito y quedarse.

El potencial del comercio B2B

El concepto de B2B o “business to business” representa una oportunidad para ciertos comercios, pero es vital que se explique adecuadamente. No todos los negocios son aptos para el B2B. Establecimientos como tabaquerías, farmacias, restaurantes o hoteles dependen del cliente presencial. Sin embargo, para otras actividades, este modelo puede funcionar si se acompaña de herramientas claras y modernas. Aquí es donde entra la franquicia.

Actualmente, existe una franquicia para compras físicas al cruzar la frontera. La propuesta no busca eliminar impuestos ni crear privilegios, sino adaptar esta herramienta al siglo XXI, permitiendo que funcione dentro de un modelo B2B o de comercio en línea: el comerciante debería poder declarar, liquidar y vender con un precio final claro, sin bloqueos aduaneros ni intermediarios innecesarios. No se trata de evadir la TVA, sino de poder pagarla de forma sencilla y eficiente.

Un llamado a la acción

En definitiva, el Pas de la Casa enfrenta un único problema principal: la pérdida progresiva de valor debido a la falta de una estrategia clara de acceso y de futuro. Este desafío no es exclusivo del Pas, sino que representa un reto para Andorra en su conjunto. Sin un acceso adecuado no hay clientes. Sin clientes, no hay actividad. Y sin actividad, no hay futuro. Aún hay tiempo para cambiar la dirección, pero es hora de dejar de gestionar el problema y comenzar, de una vez por todas, a resolverlo.

Suraj Gurmukhani, afiliado de Concòrdia