La promoción de hábitos saludables y la prevención del consumo de alcohol constituyen dos líneas estratégicas del Pla Nacional contra les Drogodependències (PNCD). En este contexto, el Ministerio de Salud ha llevado a cabo recientemente dos formaciones que cumplen con las acciones preventivas establecidas en el mencionado plan, con el objetivo de reforzar la seguridad y la salud en los entornos de ocio.
La primera de estas formaciones, titulada ‘Manual de supervivencia: adolescencia y ocio nocturno’, está dirigida a familias con hijos adolescentes y busca proporcionar herramientas prácticas para mejorar la convivencia familiar. A través de esta iniciativa, se pretende abordar el consumo y el ocio nocturno sin generar alarmas ni permisividad, evitar respuestas estigmatizantes y promover un acompañamiento que se ajuste a las necesidades de los adolescentes, fortaleciendo así el papel educativo de las familias como referentes.
Compromiso del Ministerio de Salud
“La adolescencia es una etapa de cambios, donde pueden surgir situaciones de riesgo. Por ello, desde el Ministerio de Salud queremos ofrecer herramientas a las familias, que son el principal factor protector de nuestros jóvenes, con esta formación que enfatiza la importancia de la comunicación, el fortalecimiento del vínculo familiar y el acompañamiento desde la claridad, la honestidad y el criterio”, expresó la secretaria de Estado de Salud, Cristina Pérez, durante la primera de las sesiones celebradas en el Centro Cultural de la Llacuna.
Se prevé que mañana, jueves 12 de febrero, se lleve a cabo una segunda sesión de 10 a 12 horas en el mismo lugar. En total, un centenar de padres y madres participarán en estas formaciones.
Taller de dispensación responsable de alcohol
Durante la mañana se realizó un taller de dispensación responsable de alcohol, dirigido a miembros de las comisiones de fiestas y empresas de cada parroquia, encargadas de gestionar las barras de las festividades. Este taller tuvo como finalidad ofrecer información relevante sobre los efectos de las bebidas alcohólicas, promover un consumo responsable y proporcionar estrategias para servir estas bebidas de manera adecuada.
Asimismo, se dotó a los participantes con herramientas para enfrentar situaciones de emergencia relacionadas con intoxicaciones, violencia o conducción de vehículos, entre otros aspectos. Esta formación responde a las necesidades identificadas en los entornos de ocio nocturno y propone estrategias para crear espacios más seguros, centrados en la dispensación responsable de alcohol y la gestión preventiva del entorno.
La secretaria de Estado de Salud ha destacado el compromiso de los diversos comunes para garantizar la seguridad en las fiestas. A través de esta formación, se busca ofrecer un espacio riguroso, seguro y práctico para abordar, desde una perspectiva preventiva y de reducción de riesgos, las situaciones relacionadas con el consumo de sustancias y la participación de los adolescentes en entornos de ocio nocturno, tal como indicó el especialista, Anton Uró, de la entidad Mediare.






