Ordino, 12 de agosto.- Ramaderos y ciudadanos del país se han congregado en Sorteny para celebrar la tradicional bendición del ganado. Este evento, que tiene lugar en la parroquia de Ordino, es una costumbre ancestral que busca invocar la protección de Dios sobre los ganaderos y su ganado. En un momento coincidente con el cambio de pastos a mitad de la campaña de verano, más de 200 cabezas de ganado han realizado la transhumancia desde los Emprius hasta el valle de Rialb para continuar con su alimentación.
La jornada estuvo marcada por el traslado de cerca de 200 cabezas de ganado, que incluyeron 120 madres con sus terneros, alrededor de cuarenta caballos y sus respectivos potros. Los animales se desplazaron de la valle de Arcalís a la valle de Rialp, llevando a cabo la tradicional rotación de pastos. Esta práctica está estrechamente ligada al calendario ganadero del país y permite a los ganaderos aprovechar las pasturas montañosas durante los meses estivales.
Bendición del ganado y su significado
El evento también incluyó la tradicional bendición del ganado y de los ganaderos. Este aspecto religioso y cultural se incorporó a la reunión en las décadas de 1960 y 1970, según explicó Betriu. Aunque el cambio de ganado en esta época ya se realizaba anteriormente, la bendición en sí no es tan antigua. «Quizás hace más de cincuenta años que, según lo que he hablado con los ganaderos más mayores, no se bendecía», comentó Betriu, recordando que para San Jaime, a principios de agosto, ya se efectuaba el cambio de ganado, pero la reunión de los ganaderos tenía un carácter diferente en sus inicios.
En aquellos tiempos, según relató el cónsul, la reunión servía para que los ganaderos ayudaran al vaquero y confirmaran que todo el ganado había sido trasladado. La falta de carreteras y las dificultades de acceso a la zona añadían un importante componente de encuentro entre los vecinos. «La gente se reunía aquí porque necesitaban ver el ganado», explicó Betriu. Los ganaderos contaban los animales para asegurarse de que todos estaban presentes y aprovechaban la ocasión para compartir un momento juntos. «Todos traían su fiambrera y aquí, en estas piedras, se reunían y discutían sobre el ganado», relató.
El reconocimiento del sector primario
La incorporación de la bendición del ganado llegó posteriormente, debido a la relación entre el sector ganadero y la Iglesia. «A partir de los años sesenta o setenta hubo un cambio de sacerdote en Ordino, uno más dinámico, y entre el sector ganadero y la cultura de la Iglesia decidieron bendecir el ganado ese día y en ese lugar», explicó Betriu.
Hoy en día, este evento se ha transformado en la fiesta de la ganadería. Por este motivo, también se aprovecha para realizar un almuerzo de confraternidad. Alrededor de un centenar de personas, según el común, compartieron un almuerzo de carne a la brasa, tal como se ha venido haciendo en los últimos años.
«Es un acto que es tradicional, pero que al mismo tiempo también permite reivindicar que el sector está vivo y presente», afirmó el ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Guillem Casal. «Reunirnos aquí con ciudadanos de todo el país, y especialmente de la parroquia de Ordino, permite estar en contacto con el sector primario, ayudarles y acompañarles, y por lo tanto también reconocer su importancia para mantener este ecosistema», añadió Casal.
La importancia del sector primario para el futuro de Andorra
Casal defiende que el sector primario es «necesario para el futuro del país» y destaca los esfuerzos del Gobierno
El ministro ha enfatizado la necesidad de continuar apoyando y fortaleciendo el sector primario, que considera «existente, vivo y necesario para el futuro del país». Casal ha reconocido las dificultades que enfrentan agricultores y ganaderos, especialmente en un territorio montañoso como Andorra, al tiempo que ha destacado los esfuerzos realizados por el Gobierno durante esta legislatura.
El ministro ha subrayado que el sector primario es una actividad «complicada» y «dura», y que las particularidades geográficas del país dificultan aún más esta labor. «En un país montañoso como Andorra, es aún más complicado», señaló, haciendo hincapié en los costos asociados más altos que deben afrontar los productores. «Estos costos son más elevados y, por lo tanto, es necesario estar a su lado», concluyó el titular de Agricultura y Ganadería.
En este sentido, Casal ha argumentado que el ejecutivo ha aumentado los recursos destinados a este sector. Según explicó, durante esta legislatura se han reconsiderado las ayudas y se ha incrementado en más de un 40% la partida presupuestaria destinada a fomentar el sector primario. Además, el ministro ha resaltado los cambios legislativos impulsados en los últimos años con el fin de facilitar la actividad de los profesionales del sector.
Retos y futuro del sector agrícola y ganadero
El titular de Agricultura también ha defendido que el sector primario debe ser reivindicado ante las administraciones. «Es un sector reivindicativo y debe serlo», afirmó, argumentando que los agricultores y ganaderos deben poder transmitir sus necesidades a la administración.
Casal admitió que la dimensión de Andorra y los costos de producción dificultan la competencia con los productos importados, pero insistió en la necesidad de mantener el apoyo público a una actividad que va más allá de la producción de alimentos. Por ello, destacó el papel de la agricultura y la ganadería en el mantenimiento del ecosistema y las montañas, así como su contribución al atractivo turístico del país. También reivindicó el componente cultural y tradicional del sector, vinculado a las casas ganaderas y a la identidad del territorio.
Entre los principales desafíos de cara al futuro, el político destacó el relevo generacional. El ministro señaló que garantizar la continuidad de las explotaciones es «un reto común a todos los territorios» y defendió la necesidad de preservar una actividad que, según enfatizó, permite producir alimentos de calidad.
Casal puso como ejemplo la carne de calidad de Andorra y otros productos agrícolas, ámbitos en los cuales asegura que el Gobierno ha incrementado las ayudas y ha introducido nuevas líneas de apoyo.
Por todo ello, el ministro considera que las administraciones deben mantenerse «al lado» del sector y atender sus reivindicaciones para garantizar su continuidad. El objetivo, concluyó, es hacer los «esfuerzos necesarios para que siga siendo un sector existente, vivo y necesario para el futuro del país», aseveró.






