Avance en la protección del patrimonio natural
El Govern de Andorra sigue avanzando en la protección de su patrimonio natural con un paso significativo hacia la creación del primer Parc natural nacional del país. Este jueves, la Comissió de coordinació i desenvolupament de l’estratègia nacional de la biodiversitat d’Andorra (CENBA) ha emitido un pronunciamiento favorable que justifica el interés nacional del futuro parque natural que abarcará las valles de Canillo y Ordino.
Este informe favorable es un requisito esencial, establecido por la Llei de conservació del medi natural, de la biodiversitat i del paisatge, que debe ser cumplido para completar la tramitación de la creación del parque.
Un espacio de gran valor ambiental
La emisión del informe favorable se produce después de que el periodo de información pública concluyera sin alegaciones, y tras obtener el acuerdo de los comunes de Canillo y Ordino, lo que demuestra un amplio consenso institucional en torno al proyecto.
La creación de este parque permitirá proteger un área de 88,35 km², que representa el 17,68% del territorio nacional, consolidándose como uno de los espacios más valiosos en términos ambientales por su riqueza ecológica, paisajística e hídrica. Con esta nueva figura de protección, Andorra contará con un total de 144,81 km² protegidos, es decir, el 29,74% de su territorio, lo que refuerza sus compromisos nacionales e internacionales en materia de conservación de biodiversidad.
Conexiones ecológicas y futuro del parque
El futuro Parc natural nacional de las valles de Canillo y Ordino también fortalecerá la conexión ecológica con otros espacios protegidos de los Pirineos y completará la actual red de espacios naturales protegidos en Andorra, que incluye el Parc natural de la vall de Sorteny, el Parc natural comunal de las valles del Comapedrosa y la vall del Madriu-Perafita-Claror.
Con el informe favorable de la CENBA, el proyecto avanza ahora hacia su fase final de tramitación, que culminará con la aprobación de la ley de declaración del parque por parte del Consell General. Posteriormente, se establecerán los órganos de gobernanza y se elaborará el Pla rector, que definirá el modelo de gestión y conservación de este nuevo espacio natural de interés nacional.






