El Govern de Andorra ha reafirmado su compromiso con la ramaderia, un sector crucial que no solo sostiene la economía local, sino que también contribuye a la preservación del paisaje montañoso del país. Este año, la administración ha incrementado los fondos destinados a la agricultura y la ganadería, alcanzando un total de 4,1 millones de euros, la cifra más alta asignada hasta la fecha para apoyar esta actividad esencial.
Apoyo a la producción de carne
En esta línea, el Consell de Ministres ha dado luz verde a los subsidios destinados a fomentar la producción de carne comercializada bajo los sellos de calidad «Carn de qualitat controlada d’Andorra» y «IGP Carn d’Andorra». Este apoyo, que asciende a 208.627,19 euros para el primer y segundo trimestre de 2026, se destina a Ramaders d’Andorra SA, el único operador autorizado para comercializar estas carnes. Esta medida busca reforzar la competitividad de los ganaderos y reconocer su esfuerzo en mantener los estándares de calidad que caracterizan los productos andorranos.
Más allá de las cifras, estos subsidios reflejan la voluntad del Govern de asegurar la continuidad de un modelo de ganadería vinculado al territorio. Este modelo genera actividad económica, promueve la gestión sostenible de los espacios naturales y contribuye a prevenir el abandono de las zonas montañosas.
Un compromiso a largo plazo
Los ganaderos desempeñan un papel fundamental en la conservación del paisaje y en la protección del patrimonio natural del país, al tiempo que mantienen una actividad productiva que forma parte de la identidad andorrana. Por ello, el Ejecutivo ha fortalecido en los últimos años las políticas de apoyo al sector, con el objetivo de ofrecer estabilidad y herramientas para afrontar los desafíos futuros, especialmente en un contexto marcado por el aumento de los costos de producción y la necesidad de garantizar el relevo generacional.
Con esta nueva inyección de recursos, el Govern reafirma su compromiso con la pàgesia y la ramaderia andorranas, subrayando que mantener la actividad económica en el territorio, preservar el mundo rural y garantizar la producción de alimentos de calidad es una inversión que beneficia a toda la sociedad.






