Ordino, 26 de julio de 2026. Los comunes de Ordino y Canillo han llevado a cabo este domingo una nueva edición de la Trobada de Germanor en el Coll d’Ordino, recuperando el espíritu que dio origen a esta iniciativa en los años noventa: convertir este emblemático espacio en un punto de encuentro entre los vecinos de ambas parroquias para compartir tradiciones, patrimonio y convivencia. La jornada ha congregado a un buen número de personas en una celebración que ha fusionado gastronomía, actividades familiares y la valorización del territorio compartido.
La reunión comenzó con el tradicional Concurso de Perros de Pastoreo de Canillo, realizado en los planells de Mereig, y continuó en el Coll d’Ordino con un almuerzo popular preparado con carne de ternera y de cordero de Andorra, reafirmando el compromiso de ambos comunes con la promoción del producto nacional y del sector ganadero del país. Este almuerzo también fue posible gracias a la colaboración de la Taula de Ramaders, que destinó parte de la recaudación de la subasta de la Fira del Bestiar de Ordino a esta iniciativa de promoción de la carne local.
Actividades para toda la familia
A lo largo del día, tanto niños como adultos pudieron participar en diversas actividades diseñadas para descubrir y resaltar el patrimonio natural que comparten las dos parroquias, en un ambiente festivo que buscaba recuperar el carácter popular de los primeros encuentros celebrados tras la inauguración de la carretera entre Ordino y Canillo en 1991.
La síndica mayor de Ordino, Maria del Mar Coma, subrayó que «hoy hemos recuperado la esencia de un encuentro que forma parte de la memoria colectiva de nuestras parroquias. El Coll d’Ordino vuelve a ser un espacio de convivencia entre vecinos, destacando lo que compartimos: la montaña, la naturaleza, la ganadería y una forma de entender el territorio. Esta jornada demuestra que la colaboración entre Ordino y Canillo está más viva que nunca y que tenemos proyectos de futuro que continuarán uniéndonos».
Un objetivo compartido
Por su parte, el síndico mayor de Canillo, Jordi Alcobé, remarcó que «recuperar este encuentro era un objetivo compartido porque representa mucho más que una jornada festiva. Es una forma de fortalecer los vínculos históricos entre Canillo y Ordino, reivindicar nuestras raíces comunes y valorar las tradiciones, la ganadería y la cultura de montaña que compartimos. La gran respuesta de visitantes y participantes nos anima a continuar con esta iniciativa para que forme parte, de nuevo, del calendario de las dos parroquias».
Durante la jornada, ambos síndicos coincidieron en destacar el futuro Parque Natural Nacional de las Valles de Canillo y Ordino como el principal proyecto compartido entre las dos corporaciones, una iniciativa que reforzará aún más la cooperación institucional y la preservación del patrimonio natural que une a ambas parroquias.
Con esta nueva etapa de la Trobada de Germanor, Ordino y Canillo recuperan una celebración con más de tres décadas de historia, adaptándola a los nuevos tiempos pero manteniendo intacto su objetivo original: fortalecer los lazos entre las dos parroquias a través de la convivencia, las tradiciones y el amor compartido por el territorio.






