Ordino, 11 de julio de 2026.- El Comú d’Ordino ha inaugurado el nuevo recinto deportivo de agilidad canina, ubicado en el parque de esparcimiento canino del Prat de la Molina, en Sornàs. Esta acción es el resultado del proyecto más votado en el proceso participativo Riberamunt 2025, que recibió 13 propuestas de 10 residentes. Tras la valoración técnica, cinco proyectos fueron sometidos a votación popular, siendo el parque de agilidad canina el que obtuvo el 30,8% de los votos.
La ceremonia de inauguración contó con la presencia de los cónsules de Ordino, Maria del Mar Coma y Eduard Betriu; Blai Jané, el ciudadano que presentó la propuesta ganadora; Juli Minoves, rector de la Universidad de Andorra, y Silvana Ferrer, estudiante del grado en Informática que ha desarrollado el sistema de gestión de reservas y control de acceso al recinto. También asistieron representantes de diferentes cuerpos especiales con unidades caninas, como la Policía y los Bomberos, además del Club Agility Pirineus Andorra, que ofreció una demostración del funcionamiento del circuito de agilidad canina.
Colaboración con el Club de Agility
Antes de definir el proyecto, el Comú llevó a cabo varias reuniones de trabajo con el Club de Agility Pirineus Andorra para conocer las necesidades específicas de esta disciplina deportiva y determinar las características que debía tener el recinto, en cuanto a dimensiones, obstáculos y el material necesario.
Como resultado de esta colaboración, se impulsó un concurso público para adquirir equipamientos de alta gama homologados para competiciones oficiales, financiados con la partida del proceso participativo.
El cónsul menor, Eudard Betriu, destacó que esta iniciativa reafirma el compromiso del Comú d’Ordino “con la protección del bienestar animal y la convivencia con la ciudadanía, siempre respetando las obligaciones y deberes establecidos por la normativa”. “Es un proyecto de éxito transversal”, concluyó.
Características del nuevo circuito
El nuevo circuito ocupa una superficie aproximada de 600 metros cuadrados dentro del parque canino del Prat de la Molina, un espacio que el Comú utiliza gracias a un convenio de colaboración firmado con el Quart de Sornàs. El recinto está completamente cercado para garantizar que la práctica deportiva se realice con seguridad y sin interferir con los demás usuarios del parque de esparcimiento.
Un espacio para la práctica del agility
Este nuevo recinto nace con la intención de responder a las necesidades de los practicantes de una disciplina deportiva en crecimiento en el país. El agility es un deporte regulado internacionalmente donde el guía dirige al perro a través de un circuito de obstáculos, siempre bajo estrictos criterios de seguridad y bienestar animal. Por lo tanto, el recinto no está destinado a ser un espacio recreativo, sino una instalación específica para quienes ya practican esta disciplina o tienen los conocimientos necesarios para utilizarlo correctamente.
Normativa de uso
Paralelamente, el parque de esparcimiento canino seguirá ofreciendo, en acceso libre, diferentes elementos recreativos para que cualquier propietario pueda disfrutar de actividades lúdicas con su mascota.
El funcionamiento del recinto está regido por un reglamento de uso específico, inspirado en la normativa internacional que regula la práctica del agility. El objetivo es garantizar tanto la conservación de los obstáculos deportivos —equipamientos delicados y homologados— como la seguridad de los animales y sus guías durante los entrenamientos.
El reglamento también establece normas de convivencia entre usuarios y prevé un sistema de amonestaciones en caso de incumplimiento, especialmente cuando se hacen reservas que finalmente no se utilizan sin haberlas cancelado previamente. Las reincidencias pueden conllevar la suspensión temporal del derecho de acceso al recinto.
Sistema de reservas innovador
El uso de la instalación es gratuito, pero está condicionado al cumplimiento de este reglamento. Una de las principales novedades del proyecto es el sistema integral de gestión de reservas y control de acceso, desarrollado gracias a la colaboración entre el Comú d’Ordino y la Universidad de Andorra.
Este proyecto representa una de las primeras materializaciones del convenio de colaboración firmado este año entre ambas instituciones, cuyo objetivo es impulsar la realización de estancias formativas y proyectos aplicados en beneficio del territorio.
En este caso, una estudiante del grado en Informática ha desarrollado, como trabajo de fin de carrera, toda la plataforma tecnológica que permite gestionar el uso del recinto. Para acceder, los usuarios deben presentar una solicitud de inscripción al Comú. Una vez validada, reciben un nombre de usuario y una contraseña que les permiten acceder a una plataforma web desde donde pueden consultar la disponibilidad y reservar el horario deseado.
Control y optimización del uso
Una vez confirmada la reserva, el usuario recibe un código QR en su teléfono móvil. Este código permite abrir la puerta de acceso al recinto mediante un lector instalado en la entrada, que verifica automáticamente que la persona está registrada y que tiene una reserva activa para ese horario.
La plataforma también incorpora un sistema de comunicación de incidencias que permite informar directamente al Comú sobre cualquier desperfecto o anomalía detectada en los obstáculos o en las instalaciones, lo que facilitará el mantenimiento y la gestión diaria del recinto.
Este sistema permite, al mismo tiempo, optimizar la organización de los entrenamientos, garantizar el respeto de los horarios reservados y mantener un control objetivo de los accesos. Con esta actuación, el Comú d’Ordino da cumplimiento a uno de los proyectos seleccionados por la ciudadanía en el proceso participativo del 2025 y continúa apostando por una gestión de los equipamientos públicos basada en la participación ciudadana, la innovación tecnológica y la colaboración con instituciones del país.






