Francesc Solana se despide del BC MoraBanc Andorra tras 16 años al frente de la dirección deportiva, destacando su compromiso, amor y dedicación hacia un club que considera su hogar.
El club ha vivido este miércoles un emotivo adiós para Solana como director deportivo de la entidad. En una comparecencia ante los medios, marcada por la emoción y los agradecimientos, el directivo cerró una etapa de 16 años en el club, reafirmando su dedicación: «Puedo mirar a todos a los ojos y decir que lo he dado todo por este club».
Presencia y Reconocimiento
El evento contó con la presencia de directivos, trabajadores del club, integrantes del staff técnico y varios jugadores del primer equipo, quienes quisieron acompañar a Solana en un día significativo de su trayectoria profesional, expresándole su afecto y reconocimiento.
El presidente del BC MoraBanc Andorra, Gorka Aixàs, abrió la rueda de prensa, calificando la decisión de no continuar con Solana como «la más difícil que hemos tenido que tomar en esta entidad», asegurando que se trata de una medida «necesaria para sacudir el club».
Un Legado Impresionante
Aixàs destacó el papel fundamental que ha tenido Solana en la transformación del club en los últimos años, afirmando que «Francesc ha marcado inequívocamente una época» y simboliza el paso hacia el profesionalismo y un extraordinario crecimiento del club.
Recordó los diecisiete años de trabajo conjunto, un periodo en el que el club ha vivido algunos de sus momentos más importantes. Además de los éxitos deportivos, resaltó el legado humano dejado por Solana y el crecimiento personal y profesional que ambos han compartido. «Hemos vivido los mejores momentos de nuestra vida», afirmó Aixàs. «Tu legado queda aquí. Hemos crecido juntos como profesionales y como personas».
Un Adiós Emocionante
Visiblemente emocionado, Solana tomó la palabra con un discurso lleno de sentimiento y sinceridad. «Hoy comparto una mezcla de tristeza, decepción y orgullo», explicó. «Tristeza porque termina una etapa que no quería que acabara. Decepción porque tras 16 años de dedicación absoluta esperaba un final diferente. Y orgullo porque puedo mirar a todos a los ojos y decir que lo he dado todo por este club».
El exdirector deportivo se despidió con la conciencia tranquila, afirmando: «He trabajado con honestidad, dedicación y pasión cada día. He cometido errores, como todos, pero nunca nadie podrá reprocharme falta de compromiso o cariño por este club».
El Futuro del Club
Durante su discurso, Solana recordó a Jordi Clua, quien le abrió las puertas de la entidad, y agradeció a jugadores, entrenadores, trabajadores, colaboradores y aficionados que han sido parte de su trayectoria. Especialmente emotivo fue su reconocimiento a una afición que ha crecido junto al club: «Los clubes son la gente que está siempre, cuando se gana y cuando se pierde».
También hizo hincapié en el desarrollo de la base del club, un aspecto que considera crucial dentro del crecimiento de la entidad. Solana recordó que al inicio de su mandato había aproximadamente 80 niños y niñas practicando baloncesto, mientras que ahora esa cifra supera los 350. «La foto de familia que hacemos cada año crece y eso nos hace sentir más orgullosos que nunca», afirmó.
Reflexiones Finales
El turno de preguntas permitió profundizar en algunos de los aspectos que han marcado las últimas temporadas. Solana aceptó la decisión del club, afirmando que responde a la necesidad de encontrar un nuevo impulso. Coincidió con Aixàs en que la recuperación de la identidad competitiva es uno de los grandes retos de futuro.
Antes de cerrar su intervención, resumió su sentir tras 16 años de dedicación en una frase: «Me he dejado la vida por este club». Esta comparecencia pone fin a una etapa de casi dos décadas marcada por el crecimiento del club, tanto dentro como fuera de la pista, dejando una huella que, más allá de los resultados deportivos, siempre formará parte del BC MoraBanc Andorra.





