Los indicadores ambientales de Andorra para el año 2025 han confirmado un estado general del medio ambiente muy positivo, con niveles de calidad del agua y del aire que se mantienen estables y, en su mayoría, son considerados buenos o excelentes. Esta información fue presentada por el ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Guillem Casal, quien destacó los principales resultados del monitoreo ambiental anual, un esfuerzo continuo del Ministerio.
Calidad del agua y del aire
Casal subrayó que “los valores obtenidos de los diferentes parámetros analizados son excelentes y demuestran que Andorra mantiene una calidad ambiental elevada, uno de los activos más destacados del país”. En cuanto a la calidad superficial del agua de los ríos del país, se reporta que el 72% de las estaciones de medida presentan una evolución fisicoquímica buena, mientras que el 94,5% de las estaciones controladas son valoradas como excelentes o buenas en términos de calidad biológica.
Estos resultados evidencian que el agua de los ríos andorranos supera los parámetros de control establecidos, gracias al Pla de Sanejament d’Andorra, que asegura que prácticamente el 100% de las aguas residuales son tratadas y depuradas. Por noveno año consecutivo, no se ha registrado ninguna estación de control con calidad muy mala, y por segundo año consecutivo, no se ha reportado ninguna estación con calidad mala.
Consumo de agua y calidad del aire
En relación al consumo de agua potable, se ha mantenido un promedio de 145 litros por día, considerando tanto la población residente como la flotante (turistas y excursionistas), cumpliendo así con los objetivos establecidos en la Ley de Economía Circular.
Respecto a la calidad del aire, los datos muestran que el 85,9% del tiempo el índice se clasifica entre excelente y bueno, aunque se han registrado episodios puntuales de afectación debido a intrusiones de polvo sahariano, con categorías de calidad mala o muy mala registradas solo en el 2,2% del tiempo anual. Este control se realiza a través de una red que cuenta con tres estaciones de referencia y dos móviles.
Calidad acústica y gestión de residuos
El balance de la calidad acústica para 2025 también es favorable, ya que el 90% de las estaciones cumplen con los objetivos establecidos, mientras que solo un 7% se desvía de los parámetros fijados. Las estaciones con menor calidad se deben, principalmente, a factores puntuales como obras de construcción o el tráfico.
En cuanto a la gestión de residuos, se generaron 168.732 toneladas durante el 2025, de las cuales 51.092 corresponden a residuos urbanos, lo que representa un ligero incremento del 1,5% respecto al 2024. “La generación se mantiene estable si se considera el crecimiento de la población equivalente”, afirmó Casal, quien también destacó que el papel y cartón continúan siendo la fracción más reciclada, seguida del vidrio y los envases ligeros.
Iniciativas y control de contaminantes
Casal enfatizó la necesidad de seguir avanzando en la reducción de residuos y en la mejora del reciclaje, destacando la implicación conjunta de la ciudadanía y de las administraciones locales, que están trabajando en un nuevo modelo de recogida selectiva.
Durante la rueda de prensa, se recordó el inicio de la campaña de ozono troposférico, que se lleva a cabo desde mayo hasta septiembre, y que busca intensificar el control y la comunicación para activar los protocolos establecidos en caso de ser necesario. El ozono troposférico es un contaminante atmosférico que se forma en la atmósfera a partir de la combinación de contaminantes primarios bajo ciertas condiciones meteorológicas, especialmente la radiación solar.
Monitoreo de pólenes
Finalmente, se destacó el control que realiza el Departamento de Medio Ambiente y Sostenibilidad sobre los niveles de pólenes. Se dispone de una estación en la valle central con un captador aerobiológico que permite identificar y cuantificar semanalmente las diferentes especies de pólenes presentes en el aire. La información se publica semanalmente en la web www.aire.ad.






