Centenares de lauredians y lauredianes, así como personas de todo el país, no quisieron perderse uno de los días más significativos de la parroquia y del país: el Aplec de Canòlich. Algunos optaron por subir caminando por el antiguo camino, mientras que otros lo hicieron por la carretera o en coche.
La jornada en Canòlich comenzó con la bendición del pan, seguida de la distribución del pan bendecido. Este año se han repartido aproximadamente 5.500 panes y unos 300 sin gluten, lo que suma un total de 5.800.
Momentos destacados del Aplec
Posteriormente, tuvo lugar la misa a las 10 horas, y tras esta, los asistentes se reunieron en el exterior para disfrutar de la ballada de sardanes con la cobla Ciutat de Manresa.
Como es tradición, el evento concluyó con una misa concelebrada por todos los rectores de Andorra y la bendición del término, que este año estuvo acompañada musicalmente por la cobla Ciutat de Manresa y la representación del ‘Ball de Canòlich’ por parte del Esbart Laurèdia.
Despedida de mossèn Pepe
Sin embargo, la jornada también estuvo marcada por la despedida de mossèn Pepe, rector de Sant Julià de Lòria desde 2010, quien celebró su último Aplec de Canòlich al frente de la parroquia. Aunque el relevo se hará efectivo a partir del 1 de septiembre, el anuncio se formalizó en esta emblemática cita de Sant Julià de Lòria. Hasta ahora, él ha sido el encargado de oficiar las celebraciones litúrgicas en la parroquia, y este domingo se despidió de los fieles en un evento especialmente significativo.
Según los nombramientos diocesanos hechos públicos por el Obispado de Urgell, mossèn Josep Chisvert Villena asumirá a partir de septiembre el rectorado de la parroquia de Sant Ot de la Seu d’Urgell, así como de varias parroquias del Alt Urgell. Este cambio pone fin a su etapa en Sant Julià de Lòria y en Os de Civís, después de unos años de fuerte vínculo con la parroquia laurediana y con el santuario de Canòlich.
Aparte de su nueva responsabilidad pastoral, Chisvert también formará parte del nuevo Consejo Episcopal constituido por el obispo de Urgell para reforzar la acción pastoral de la diócesis, como representante de la primera circunscripción, que abarca los arciprestazgos de Núria-Cerdanya, el Alt Urgell y las Valles de Andorra.
Su despedida tuvo lugar en el marco del Aplec de Canòlich, un evento que volvió a reunir a centenares de personas en la montaña laurediana y que este año estuvo marcado por este momento especialmente emotivo para la comunidad parroquial.






