Los ecodelegados de los tres sistemas educativos de la Massana -Escuela andorrana, Escuela francesa y Àgora International School- han salido de las aulas para participar en una clase práctica de plantación. Durante la actividad, los niños aprendieron sobre el proceso de enjardinamiento de la mano de los técnicos del Comú y de tres padrinos que se unieron a la jornada.
Unos 30 escolares se encargaron de embellecer la zona del Ravell con diversas plantas de temporada. “Aunque la mayor parte de la vegetación en los espacios públicos es vivaç, es decir, perenne, complementamos las diferentes áreas con plantas de temporada en primavera para que la parroquia esté adornada durante Andoflora”, explicó Marcio da Costa, consejero de Vía Pública. En total, se plantaron unas 800 flores, incluyendo surfínies, dàlies, begònies, clavells de moro y clavellines.
Una iniciativa de compostaje
Esta actividad, que se repite por segunda vez, forma parte de la campaña de compostaje que el Comú de la Massana inició hace dos años. Según Roger Fité, cónsul menor, “el objetivo es que los niños y padrinos que participan en los Horts Socials aprendan todo el proceso de compostaje, desde la recogida y selección de residuos orgánicos hasta la producción de fertilizante natural. Con la plantación de hoy, han podido ver de primera mano cómo se cierra el círculo, ya que se utilizó fertilizante natural procedente de la compostadora de los Horts de la Gent Gran”.
Es importante recordar que el Comú de la Massana ha implementado un programa de compostaje comunitario, una prueba piloto abierta a los ciudadanos que deseen separar la materia orgánica. Además, se lleva a cabo una campaña de compostadores domésticos para quienes quieran obtener su propio abono natural.






