Reunión Ministerial en Andorra
Andorra ha sido la sede de la Reunión Ministerial sobre la seguridad ambiental en las regiones de montaña, un evento que se enmarca dentro de la 7ª Reunión Global de la Alianza para las Montañas (Mountain Partnership), la cual se llevará a cabo en el país hasta el próximo sábado.
La sesión, que ha contado con la presidencia de la ministra de Asuntos Exteriores, Imma Tor, ha enfatizado la importancia de la cooperación transfronteriza en la gestión de recursos naturales y la necesidad de fortalecer la confianza y la estabilidad en estas áreas.
Compromisos y desafíos compartidos
La reunión ha congregado a representantes gubernamentales de alto nivel, incluyendo a delegados de países como Alemania, Armenia, Azerbaiyán, Ecuador, Italia, Mongolia, Montenegro y Kirguistán.
Durante el evento, los participantes han intercambiado experiencias nacionales y perspectivas sobre los principales desafíos que enfrentan las zonas montañosas. Entre estos desafíos se incluyen la adaptación al cambio climático, la gestión sostenible de los recursos naturales y la reducción del riesgo de desastres.
Andorra, en su intervención, ha destacado que el turismo sostenible es un eje central de su estrategia de desarrollo, buscando equilibrar el crecimiento económico con la preservación de los frágiles ecosistemas montañosos. En este contexto, el país está comprometido con los trabajos de la ONU sobre turismo y el cambio climático.
Declaración Ministerial
La reunión culminó con la adopción de una Declaración Ministerial, que refleja el compromiso conjunto de los participantes por reforzar la seguridad ambiental en las regiones montañosas.
Este documento aboga por la promoción de políticas integradas que aborden de manera coordinada la adaptación al cambio climático, la reducción del riesgo de desastres y la protección de los ecosistemas. También resalta la necesidad de diálogo y cooperación entre los países que comparten montañas y ecosistemas.
En términos de desarrollo económico, la Declaración enfatiza la importancia de fomentar el turismo sostenible como motor de economías resilientes, promoviendo políticas que reduzcan las emisiones y garanticen beneficios equitativos para las poblaciones de montaña.
Por último, la Declaración llama a incluir con mayor énfasis la agenda de montaña en los debates internacionales sobre el clima.






