Andorra ha clausurado la treceava edición del Congreso Mundial de Turismo de Nieve, Montaña y Bienestar, un evento internacional que durante dos días ha congregado en Ordino a cerca de 25 ponentes, así como a numerosos profesionales, representantes institucionales y organismos internacionales, con el objetivo de reflexionar sobre el futuro del turismo de montaña en un contexto global cambiante.
Reflexiones sobre el futuro del turismo
En su discurso de clausura, el ministro de Turismo y Comercio, Jordi Torres, destacó que este congreso “no es solo un encuentro sectorial: es también un punto de encuentro de ideas, visiones y personas que creen en el potencial de las montañas como espacios de vida, equilibrio y oportunidades”.
Durante su intervención, el ministro subrayó la transformación que atraviesa el sector turístico, marcada por un cambio de paradigma en el que las experiencias, el bienestar y la tecnología desempeñan un papel central. “Están redefiniendo la manera en que viajamos, cómo descubrimos los territorios y también cómo gestionamos las destinaciones”, afirmó.
Un encuentro internacional significativo
La dimensión institucional y internacional del evento fue otro de los aspectos destacados en la clausura. Torres mencionó la participación de representantes ministeriales de alto nivel de Montenegro y Portugal, así como la presencia de delegaciones internacionales y del sector turístico andorrano, que asistieron en gran número.
En este sentido, el ministro expresó un agradecimiento especial a ONU Turismo, a su secretaria general y a los equipos organizadores, así como a los siete comunes del país y, en particular, al Comú de Ordino, parroquia anfitriona de esta edición, por la organización de actividades culturales, de naturaleza y de bienestar en un entorno montañoso.
Además, el titular de Turismo hizo referencia a las contribuciones de organismos internacionales como ONU Turismo y la FAO, que han coincidido en señalar que “el futuro de las montañas debe pasar necesariamente por un desarrollo equilibrado, responsable y capaz de preservar su valor natural, social y económico”, recordó.
Un legado para el futuro
Finalmente, concluyó destacando el valor del congreso como “un espacio donde gobiernos, empresas, organizaciones internacionales y profesionales comparten el camino para continuar imaginando el turismo de las montañas del mañana”. Animó a los participantes a disfrutar de las actividades programadas y a conocer el país. Durante el acto de clausura, se llevó a cabo el traspaso simbólico entre la actual parroquia anfitriona, Ordino, y la nueva parroquia organizadora, La Massana, que asumirá la organización del evento en 2028.






