Las actividades para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, organizadas durante el mes de marzo por los comunes, el Institut Andorra de les Dones y el Gobierno, culminaron con la mesa redonda titulada “Mujeres que hacen camino”.
En esta ocasión, las protagonistas del evento fueron diez mujeres mayores de La Massana, quienes compartieron sus experiencias de vida, marcadas desde la infancia por condiciones difíciles. Pilar Montané, una de las participantes, recordó una vida humilde, fundamentada en el respeto hacia la familia y las personas mayores. Junto a su hermana, Meritxell, una reconocida cocinera, dedicaron gran parte de sus vidas al campo y a la hotelería.
Recuerdos de un entorno rural
Montserrat Clotet también rememoró su entorno rural, enfatizando que el trabajo en el campo es arduo, pero profundamente digno. Por su parte, Marjalissa Zandaza y Clare Allcard, dos aventureras que se establecieron en Andorra hace años, hicieron un llamado a las jóvenes para que aprovechen las oportunidades de vivir nuevas experiencias y aventuras.
Pilar Pérez, quien ha cuidado a gran parte de la parroquia trabajando en una guardería de La Massana, también compartió su historia de llegada al país. La mesa redonda, moderada por la jefa de Sociales, Clàudia Garcia, permitió resaltar momentos clave en la lucha por la igualdad, como el sufragio femenino.
Un legado de lucha y superación
Pilar Saboya, una de las sufragistas, subrayó que el derecho al voto fue un primer paso crucial. Hizo un llamado a las mujeres para que continúen avanzando hacia la plena igualdad. La educadora Carme Vilana también destacó la importancia de luchar por los derechos de las mujeres. Teresa Mandicó, pionera en el ámbito político, compartió que su experiencia le enseñó a escuchar las preocupaciones de las personas y a ayudarlas en sus necesidades.
Durante el evento, los valores familiares y el papel de la mujer como pilar fundamental de la familia fueron temas recurrentes. Esperanza Prieto fue un ejemplo de fuerza y capacidad de resiliencia, inspirando a los presentes.
Un cierre emocional
El evento fue clausurado por la cónsul mayor, Eva Sansa, quien expresó que las participantes son un verdadero ejemplo a seguir, describiéndolas como dones luchadoras que no solo han hecho camino, sino que también han abierto sendas y dejado una profunda huella en la parroquia.
El acto concluyó con un aperitivo en el que los asistentes felicitaron a las diez protagonistas por compartir sus vivencias tanto personales como profesionales.






