El Consell General y el Tribunal Constitucional han llevado a cabo, este martes por la noche, una ponencia a cargo de Enric Fossas en la que se abordaron las perspectivas del constitucionalismo en el siglo XXI. Este evento se enmarca en las actividades programadas para conmemorar el 33º aniversario de la Constitución.
Fossas, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Andorra desde 2007, tuvo un papel activo como asesor jurídico del Copríncipe Episcopal durante la redacción de la Constitución del Principado de Andorra entre 1991 y 1992. Además, ha colaborado con Isidre Molas en la elaboración del Reglamento del Consell General.
Retos del Constitucionalismo
Durante su disertación, Fossas detalló algunos de los retos que enfrenta el constitucionalismo en la actualidad. Se enfocó en temas como la globalización, los populismos, la diversidad cultural y las nuevas tecnologías.
Respecto a la globalización, destacó que ha permitido la intervención de actores que operan en distintas ligas, impactando en las constituciones nacionales, como es el caso de los organismos supranacionales. Mencionó el ejemplo de Europa, donde se observa un pluralismo constitucional, que exige la combinación de normativas y organismos jurisdiccionales de diversas áreas territoriales, involucrando a múltiples tribunales, desde los constitucionales nacionales hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Desafíos contemporáneos
En cuanto a los populismos, advirtió que, cuando acceden al poder, tienden a instaurar democracias iliberales, limitando el poder político y concentrándolo en la figura elegida y su popularidad. Este fenómeno, según Fossas, entra en conflicto con los poderes del estado que garantizan las libertades, como los tribunales constitucionales. Alertó que los populismos buscan desactivar estas instituciones mediante reformas legales que restringen su autoridad y buscan su control.
Sobre la diversidad cultural, subrayó que las constituciones europeas presentan un perfil etnocéntrico que deberá adaptarse a sociedades multiculturales y plurinacionales. En este sentido, propuso la búsqueda de fórmulas que permitan incorporar esta nueva realidad en los textos constitucionales.
Impacto de la tecnología
Finalmente, en lo que respecta a las nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, destacó que se trata de un cambio radical que no se limita a ser una simple tecnología y que no es neutra. «Es una herramienta que claramente beneficia al poder», enfatizó. El constitucionalismo contemporáneo tiene la tarea de garantizar la libertad del ser humano por encima de los algoritmos y de asegurar que la inteligencia artificial se ajuste a las normas democráticas y constitucionales de los estados.






