La ministra de Afers Exteriors, Imma Tor, ha intervenido esta tarde de manera telemática en la Reunión Reforzada del Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que se celebra en Viena, en conmemoración del cuarto aniversario del inicio de la agresión de Rusia contra Ucrania.
Durante su declaración, la ministra ha reiterado que el Gobierno de Andorra y el pueblo andorrano “se mantienen en plena solidaridad con Ucrania”, lamentando que, tras cuatro años, el conflicto haya causado “demasiada muerte y destrucción”. En este sentido, ha hecho un llamado urgente a la cesación inmediata de las hostilidades.
Condena de los ataques a civiles
La titular de Afers Exteriors ha condenado los ataques deliberados contra la población civil y las infraestructuras civiles, especialmente aquellos dirigidos contra instalaciones energéticas, que agravan la situación humanitaria de los ucranianos en pleno invierno. Ha subrayado que estos actos constituyen “una violación flagrante del derecho internacional humanitario y una nueva muestra de inhumanidad en este prolongado conflicto”.
Además, la ministra Tor ha expresado la preocupación de Andorra por las consecuencias inmediatas y a largo plazo de la guerra, en particular el impacto sobre los niños. En este contexto, recordó que Andorra es miembro de la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos y defiende su regreso seguro, “una cuestión tanto de justicia como de humanidad”.
Neutralidad activa y cooperación
La ministra también destacó que el conflicto ha llevado a una evolución de la neutralidad histórica de Andorra hacia una “neutralidad activa”, basada en la defensa del derecho internacional y un compromiso reforzado con el multilateralismo como vía para poner fin al conflicto. Asimismo, reafirmó la voluntad del país de cooperar en la reconstrucción de Ucrania y en la recuperación de su pueblo, así como el compromiso con la rendición de cuentas.
Desde el inicio de la guerra, Andorra se ha alineado con la política de la Unión Europea y ha insistido en la necesidad de utilizar plenamente todas las plataformas y canales de diálogo, especialmente en el marco de la OSCE, para alcanzar una paz justa y duradera fundamentada en el Acta Final de Helsinki y en la Carta de las Naciones Unidas.






