La Policía ha vuelto a detectar en las últimas semanas un aumento de casos relacionados con lo que se conoce como el fraude del ‘CEO’. Esta modalidad de estafa telefónica ha afectado a diversos tipos de establecimientos y servicios, generando pérdidas que oscilan entre 700 y 3.000 euros.
Los estafadores buscan obtener dinero engañando a los empleados. Se comunican con un establecimiento haciéndose pasar por responsables de la empresa o proveedores, utilizando información veraz del negocio para dar la mayor credibilidad posible. Posteriormente, presionan a los trabajadores para obtener dinero de manera urgente, ya sea para cubrir una orden o pagar una factura pendiente.
Cómo operan los estafadores
Los delincuentes pueden solicitar que se realice una transferencia con todos los fondos disponibles en el establecimiento, ya sea desde las cajas registradoras o de la caja fuerte. En caso de que los empleados no tengan acceso a efectivo, los estafadores los instan a hacerse cargo de la operación utilizando sus propios recursos económicos o a comprar tarjetas de prepago de Apple de diferentes montos, enviando fotografías con los códigos para canjear el dinero.
Es importante destacar que estos estafadores han recopilado información específica sobre la empresa para hacer el engaño más creíble y juegan con la urgencia y el miedo. Comienzan pidiendo pequeñas cantidades, y si notan disposición, continúan solicitando más fondos. También es posible que utilicen inteligencia artificial para falsificar la voz de la persona que intentan suplantar, lo que añade un nivel de dificultad para identificar la estafa.
Recomendaciones de la policía
Para prevenir caer en este tipo de fraude, la Policía aconseja no asumir que la llamada es auténtica. Es fundamental verificar la información a través de canales internos y contactar directamente a la persona responsable del negocio antes de realizar cualquier acción. Además, se debe evitar transferir dinero a números o cuentas desconocidos, tanto personales como de la empresa.
Cualquier establecimiento, así como instituciones, puede convertirse en un objetivo de estos estafadores. La prevención y la información son clave para evitar ser víctima de estos engaños.






