El Govern ha dado un nuevo paso hacia la sostenibilidad energética con la reciente adjudicación de un concurso público para la instalación y explotación de placas solares fotovoltaicas en las tejas de 34 edificios públicos. Esta iniciativa, según el secretario de Estado de Transición Energética, Transports y Mobilitat, David Forné, no solo busca aumentar la producción de energía nacional, sino que también promueve la colaboración público-privada y el avance hacia la reducción de emisiones y la neutralidad en carbono.
El proyecto, que se considera el más grande de su tipo en el país, tiene como objetivo generar un 4% de la producción energética nacional mediante energías renovables. Forné destacó que esta acción contribuye significativamente a la generación de energía verde y a la soberanía energética del país.
Detalles del proyecto y su impacto
La concesión ha sido otorgada a la agrupación de empresas ENERGI-PIME-EDICOM. Esta empresa asumirá la responsabilidad del desarrollo completo de las instalaciones, que incluye la ingeniería, ejecución, mantenimiento, monitoreo y gestión administrativa. Al finalizar el periodo de explotación de 15 años, el Govern recuperará la propiedad de las instalaciones en condiciones óptimas, asegurando la continuidad del proyecto y favoreciendo el autoconsumo y la reducción de gastos públicos en electricidad.
Los 34 edificios seleccionados se distribuyen por las siete parroquias del país, incluyendo importantes infraestructuras como el Hospital Nostra Senyora de Meritxell y el Auditori Nacional. Se estima que el potencial de generación alcanzará aproximadamente 6 GWh, suficiente para cubrir el consumo de 1.600 hogares. David Forné subrayó la intención de avanzar hacia un modelo energético más limpio y eficiente.
Marco legal y futuro del proyecto
Esta iniciativa se enmarca dentro de la Ley de impulso de la transición energética y del cambio climático (Litecc), la cual establece que las administraciones públicas deben actuar como modelos en este ámbito. Además, se alinea con la Estrategia Energética Nacional y el Plan de acción de la Administración general para el ahorro energético, con el objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono para 2050 y aumentar la resiliencia energética del país.
La implementación del proyecto se prevé para el año 2028, momento en el cual todas las ubicaciones contarán con placas operativas, marcando un hito en la transición hacia energías más sostenibles en el país.






