La lluvia no impide la festividad de la escudella en Andorra la Vella

La 57a edición de la tradicional celebración de la escudella de Sant Antoni en Andorra la Vella reunió a cientos de personas en la plaza Guillemó, repartiendo cerca de 4,000 raciones a pesar de la lluvia. Este evento, que destaca la cultura local, contó con la participación de 90 escudellaires y el apoyo del Comú.
Cocineros preparando escudella en Andorra la Vella bajo la lluvia
La festividad de la escudella se celebró a pesar de la lluvia en Andorra la Vella.

La 57a edición de la celebración reúne a cientos de personas en la plaza Guillemó y permite repartir alrededor de 4.000 raciones.

Andorra la Vella ha vuelto a demostrar su apego a las tradiciones con la celebración de la 57a edición de la escudella de Sant Antoni. A pesar de la lluvia, cientos de personas se congregaron en la plaza Guillemó, donde se distribuyeron cerca de 4.000 raciones de este emblemático plato, reafirmando la vitalidad de una fiesta que se ha convertido en un referente del calendario invernal de la parroquia.

Un esfuerzo colectivo en la cocina

La Confraria d’Escudellaires de Andorra la Vella, en colaboración con el Comú, fue la encargada de preparar el plato siguiendo la receta tradicional. Las labores culinarias comenzaron a las cinco de la mañana con la encendida de las hogueras, y el reparto se inició a partir de las 13 horas. Un total de unos 90 escudellaires participaron activamente en la jornada, apoyados logísticamente por el departamento de Cultura del Comú, que se aseguró del buen desarrollo del evento.

Olalla Losada, la cònsol menor de Andorra la Vella, destacó la respuesta ciudadana y el rol fundamental de la Confraria. “Es una fiesta muy arraigada en la parroquia. Aunque el clima no nos acompañó, como pueden ver, la gente se ha hecho suya esta cita y no han querido faltar, lo cual nos llena de orgullo como parroquia”, expresó. Además, subrayó que “para nosotros es vital el trabajo que realiza la Confraria d’Escudellaires, porque ellos logran que la escudella se convierta en un momento muy nuestro, muy propio, y eso es lo que nos diferencia. La escudella se hace, llueva o nieve”.

Reconocimientos y tradición

Durante la celebración, se dio la bienvenida a dos nuevos miembros de la Confraria, Eduard Tarrés y Arnau Costa, y se entregaron varios pines de oro en reconocimiento a la trayectoria y años de dedicación de escudellaires veteranos. El plato conmemorativo de este año, dedicado a “la escudella de la padrina”, despertó un notable interés entre los asistentes, al igual que la exposición de platos conmemorativos de ediciones anteriores, instalada en el vestíbulo del Centre Cultural La Llacuna.

La jornada finalizó con el reparto del tortell de Sant Antoni, en un ambiente de convivencia que reafirma el carácter popular de una celebración que se realiza en Andorra la Vella desde 1970 y que se ha consolidado como una de las manifestaciones gastronómicas y culturales más emblemáticas del país.