La Policía ha llevado a cabo la detención de un hombre no residente de 36 años, presuntamente implicado en delitos contra el patrimonio, tras una serie de robos en tiendas del eje comercial de las parroquias centrales. El arresto se realizó el sábado por la noche, gracias a la alerta del responsable de seguridad de un establecimiento comercial.
Los agentes localizaron al sospechoso en un aparcamiento exterior de la capital, donde se encontraba en posesión de unas gafas de sol robadas. Además, bajo uno de los vehículos estacionados, se encontraron cuatro pares de gafas más que habían sido desechadas. La Policía también identificó el vehículo del detenido en el mismo aparcamiento, donde hallaron diversas prendas y accesorios de marcas de lujo, un perfume, así como dos bolsas forradas, típicamente utilizadas por los ladrones para sustraer mercancía sin ser detectados.
Detención y mercancía recuperada
Entre los objetos recuperados se encontraron dos rollos de papel de aluminio y unas tenazas. En total, la mercancía sustraída, que incluía alarmas y etiquetas aún adheridas, tenía un valor aproximado de 1.800 euros y provenía de cuatro tiendas distintas del eje comercial.
El detenido, que fue puesto a disposición judicial el domingo por la tarde, operaba en coordinación con un cómplice que logró escapar al percatarse de la presencia policial.
Otros incidentes relevantes
En relación con los delitos contra la salud pública, la Policía detuvo el viernes por la noche en Sant Julià de Lòria a un hombre de 30 años que poseía dos envoltorios con un total de 2,32 gramos de cocaína. Aunque en un principio mostró colaboración, durante el control comenzó a volverse violento, desobedeciendo las órdenes de los agentes y llegando a agredir a uno de ellos, quien resultó herido.
Asimismo, el mismo sábado por la tarde, en la frontera del río Runer, otro hombre, un turista de 36 años, fue arrestado al ingresar al país con 0,49 gramos de cocaína y 10 gramos de marihuana.
Conducción bajo los efectos del alcohol
En los últimos días, la Policía ha efectuado tres detenciones por conducción bajo los efectos del alcohol. El primer caso involucra a un conductor de 52 años, quien fue controlado el viernes por la noche con una tasa de alcoholemia de 1,53 tras un accidente en la CG3, en el Serrat, donde salió de la vía. La madrugada del sábado, un hombre de 30 años fue detenido con un nivel de 1,85, tras ser parado por no circular adecuadamente en una carretera nevada.
Finalmente, el mismo sábado por la noche, otro conductor de 24 años fue arrestado en la CG2, en Canillo, con una tasa de 1,87. Este individuo perdió el control de su vehículo y colisionó contra dos coches estacionados.






